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Cogiendo a escondidas con la prima Diana
Fecha: 09/05/2022, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... me generó una gran excitación, finalmente encontré a mis peques y los cambié, para dirigirnos a la iglesia. El protocolo antes de llegar al salón se realizó como se acostumbra en mi país, entre la misa y el camino, Diana y yo intercambiábamos miradas, la joven prima de mi esposa sabía lo que traía y quería usarlo para seducirme o lo que se le ocurría. La fiesta se desarrolló muy bien, baile, bebida y buen ambiente, el problema que tuve fue que Diana se sentó a mi lado y la joven me tenía de los huevos, me acariciaba la pierna por debajo de la mesa o me acariciaba la espinilla con sus ricos pies cubiertos en sus medias de seda, yo la tenía piradísima, así que, para distraerme, tomaba y bailaba, incluso la sacaba a bailar como para desviar la atención ya que su hermano y mi esposa estaban a nuestro lado, pero Diana era bien canija y cada vez que podía me arrimaba sus ricas nalgas, de hecho en la batucada se empinó y no pude evitar darle un rico llegue en su delicioso par de nalgas. La fiesta acabó, mi Lety estaba un poco ebria, de hecho, todos terminamos así, al llegar prácticamente tanto los niños, Enrique y su mujer y mi Lety cayeron rendidos, yo me quedé en la sala tomándome una cerveza, mi intención era tomarme una para relajarme y dormirme, en eso estaba cuando Diana salió de su cuarto y se encaminó hacia mí, ya no traía sus tacones, pero seguía con su vestido y medias, se veía riquísima, y no pude evitar erizarme al tenerla tan cerca. D: ¡Regálame un trago ...
... no!! L: ¿Aun quieres beber? D: ¡Tengo sed! L: ¡Ok, toma! Bebió de mi cerveza y se pegó más a mí, no pude evitar ponerme nervioso cuando la chica juntó su pierna a mi mano, me miró sonriente y me dio mi cerveza. D: ¡Uhm me duelen mis pies! L: Si, ¡es que bailamos mucho! D: ¿Me los sobas? L: ¿En serio? ¡Como gustes! Diana subió sus pies a mis rodillas, se veía fantástica reclinada en el sillón, podía mirar su tanga blanca por debajo de su vestido, con mis manos comencé a acariciar sus pies, me excitaba sentírselos con las medias puestas, comencé con la planta, luego el talón, para después ir por cada dedo, mientras tanto la prima de Lety hacia gemido muy excitantes. D: ¡Si, uhm, que rico! Sus quejidos, me la ponían durísima, mirar sus muecas y sus pucheros, me hacían querer desnudarla y darle verga hasta que se viniera, pero solo me mantenía acariciando sus ricos pies. D: ¡Uhm, Luis, que rico sobas! L: Diana, ¡me gusta cómo se sienten! D: ¿Y que más te gusta? L: Dios, ¡creo que voy al baño! Me levanté como pude ya que la tenía durísima, en el baño mientras me lavaba la cara y olía su perfume que dejó en mis manos, pensaba en desnudarla y darle una rica cogida, pero sentía que todo era arriesgado, cualquiera podía oír y encontrarnos, pero mi calentura y deseo me decían que aprovechar esta oportunidad, así que salí del baño a ver que proseguía, mi sorpresa fue al ver a Diana empinada disque recogiendo algo y si como si se tratase de un ...