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Teletrío
Fecha: 19/05/2022, Categorías: Sexo en Grupo Autor: laGente, Fuente: CuentoRelatos
... en la boca y no lo puedo tomar con mis dos manos, pero también tira mucho semen… No alcanzó a terminar la frase, cuando, desde mi posición, empecé a ver como salía semen a borbotones, como si fuera la primera vez, dejando a Nené sin poder pestañear y con montones de semen deslizándose por su cara... Tras una breve demora, y Nené mirándome a través mi semen con la boca sonriente y ya vacía del semen que había tragado, nuestro invitado pareció dudar y señaló: -Amor ¿Sigues ahí? ¿Acabaste? Con picardía, Nené, audaz y suciamente respondió: -Si amor, aquí estoy. Sin querer presioné el botón de acabado del juguetito, y me llené la boca y cara de semen ¿Sigamos? Nuevamente, la pregunta iba hacia mí y, como si fuera magia, nuestro invitado tomó un rol protagónico, diciendo: -Amor ¿Qué tal si pegas la verga de plástico a la pared o al respaldo de la cama y te montas sobre ella? Así -continuó la voz -puedo escucharte gemir putita rica. En pocos segundos, como la verga de plástico ya estaba lista y dura de nuevo, Nené se paró, y lentamente, después de quedar en cuatro patas, lentamente, comenzó a agachar su culazo, haciendo sus últimas súplicas de verga, diciendo: -Amor ¿Quieres venir a metérmela? fue su último rezo, mientras me miraba al espejo y se mordía los labios. Así, me disponía con toda mi verga a meterlo en su vagina, cuando es escuchó: -Imagina que te estoy lamiendo tu vagina, llenándote de saliva, mientras endurezco mi verga... En ese momento ...
... comprendí la conexión con nuestro invitado y, antes de introducir mi pedazo, no pude dejar de tomar ese culo con mis manos, mirar lo estrecho que era y llenarlo de escupos y saliva, silenciosamente. Los gemidos de Nené ayudaban a que mis movimientos y lamidas, leves y minuciosas, no se escucharan por el celular. Mientras lamía su vagina con toda mi lengua y cara, podía contemplar su culazo y me preguntaba: ¿Cuántos habrán pasado por aquí? Pensamientos voyeristas sobre sus historias y lo que me relataba al oído, sólo hacían endurecerme más y creer que el tiempo se me iba de las manos. Aunque, en aquel entonces, aún bajo los excitantes gemidos de Nené -sin duda sobreactuados -entre mis manos y mi boca, sólo se encontraba un culazo, en donde mi lengua ya estaba más de la mitad adentro de su ano. Nuestro invitado, feliz, casi dándome órdenes, decía: -Amor, ya veo que estás toda mojadita ¿Pudiste colocar el juguete en la muralla? Nené, antes de darse vuelta, silenció su celular y dijo en una voz de calentura y desesperación que espero oír de nuevo: -Pendejo rico, métemela toda bien fuerte por el culo ahora por favor... Estupefacto, recordando que no había podido hacerlo bien antes y con infinita inseguridad, justo después que ella sacaba el silenciador, sentenciaba: -Aquí voy amor, no paro de pensar en tu pene mientras me como esta verga plástica... Si bien traté de hacerme dueño de su cola lentamente, para disfrutar y recordarlo como si cada día lo viviera, en ...