1. Pervertí a mi Amiga


    Fecha: 19/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... conocido recepcionista, y hacerle un gesto sexy pidiéndole discreción.
    
    Estaba claro que yo no participaría. Sólo miraría. Ella y yo lo sabíamos, y yo no pensaba romper mi palabra.
    
    Entramos a la habitación. Mediana, bien iluminada, acogedora, con una bonita cama en sábanas, un sofá grande, y una silla muy cómoda con el espaldar inclinado hacia atrás. Pudimos habermos tomado nuestro tiempo, tomar algo ritualmente para calentarnos, hablar, besar... pero yo preferí ir al grano:
    
    - Muy bien, a lo que vinimos, señor... - Dije diligentemente mientras le vendaba a ella los ojos con un paño.
    
    Ella por su puesto, se sorprendió y por un segundo pareció resistirse, pero luego seguramente el pensamiento de "para qué darle largas si sé muy bien para qué estoy aquí" hizo que rectificara y, a pesar de los nervios y el ahogo superficial, me permitiera ponerle la venda.
    
    - Aquí estará bien... - le dije, guiándola a la silla. - Siéntate y relájate mientras te amarro... - Y añadí para el chico: - ¿No se le hace agua a la boca semejante mamacita, joven?
    
    Él me dedicó una mirada cómplice, mientras veíamos cómo ella no disimulaba que aparte de que mi comentario la tocó, esperaba oír una respuesta. Casi nos reímos, pero evitamos hacerlo, para no causarle alguna inseguridad más allá de lo justo.
    
    Le esposé las manos atrás asegurándome de no maltratarla, y le até los tobillos... no entre sí, sino uno a cada pata; a ella pareció sorprenderle eso, pues al parecer quería estar con las ...
    ... piernas cerradas, pero no dijo nada; especialmente porque le dejé un poco flojo, para que pudiera cerrarlas casi a voluntad. Por lo demás, su hermoso cuerpo, con el pecho más bien en alto, parecía servido para hacer las delicias de ciertos fetichistas.
    
    Dejé pasar algo de tiempo. Sin movernos ni decir nada...
    
    - ¿Yuri? - preguntó tímidamente.
    
    - ...¿sí? - respondí con calma diligencia, como un doctor.
    
    - ... - no se atrevía a hablar.
    
    - ¿Qué quieres? - Le pregunté.
    
    - ... - ella tragó saliva; estaba aterrada... y ansiosa: se agitaba lento con cierta incomodidad mientras respiraba hondamente pero tratando de disimular su gran pecho para que no se notara a través del brasier y la blusa que estaba muy, muy excitada.
    
    - ¿Quieres que te manoseen como a una puta? - le pregunté para sorprenderla; la primera parte, la pregunta que debía haber hecho; la segunda, la tendenciosidad para calentarla aún mas: probablemente no la discutiría racionalmente: no estábamos en el contexto adecuado, y a ella le faltaban fuerzas para tantas palabras; apenas le alcanzaría para una, o menos...
    
    - ...s... sí... - respondió con un gesto de exitación y derrota. No pude evitar sonreír triunfante, muy ampliamente, tratando de no emitir ningún sonido que me delatara; me sentí como una persona terrible ganándose una lotería capaz de aliviar eso.
    
    Les hice un gesto entonces, como quien llama a la mesa.
    
    Ellos se acercaron desde la seguridad de la distancia junto a la puerta donde se habían ...
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