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Pervertí a mi Amiga
Fecha: 19/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... hah... - realmente estaba cachonda. Los otros se fueron en silencio, aunque abrieron y cerraron la puerta para ello tras vestirse; ella lo habría interpretado como buena simulación. La desaté de pies y manos, la desnudé, y la llevé a la cama. La puse en cuatro, que fuera bin visible su hermoso y redondo trasero, y le pregunté: - Bueno, Daniela... - ups... dije su nombre real... - ¿preparada para prostituírte con cuatro hombres seguidos? - ...jh... - vacilaba de excitación... - Sí... hah... por favor, chicos... ¡jh! - fue interrumpida. El tercero le acababa de meter el pene en la boca... a lo que ella respondió asumiéndolo. Se agitó dentro de ella tan fuerte, rápido y profundo, que acabó sin sacarlo, haciéndola tragarlo; ella tosió con malestar y rió un poco; se amasó los senos un segundo: realmente no podía aguantarlos... Claramente había que llenar el espacio que suele tomar a un hombre recargar; así que dije: - Bueno, a manosearla un poco antes del segundo... - Dije. Y añadí guiándola: - Dani, siéntate en la esquina con los brazos en la cama y las piernas bien abiertas... - Y así se puso. Dos se acercaron de pie a chuparle los senos, y el restante a masturbarla; siempre coordinados para que pareciera uno solo. Cómo disfrutaba ella... casi me daba envidia... Llegó el momento, ella se puso en cuatro otra vez, y el primero la penetró vaginalmente sin muchos miramientos (con condón, por su puesto); tras unos minutos con él empujando y ella gimiendo de ...
... gusto, se corrió un rato largo con ella encantada. Aproveché que no había rastro del supuesto segundo orgasmo, y dije: - ¡Muy bien, muy bien! Siguiente, siguiente, que a esta zorrita le encanta la verga, ¿no? - Gah... sí... - parecía procesarlo unos segundos... ¿cómo podría el chico aguantar tanto? La respuesta era obvia: había fingido y fingiría, siempre que "no eyaculara", gracias al condón. El tercero se puso en marcha, cogiéndola con delicadeza y dándole la vuelta; temía que en esa posición lo escuchara y sintiera mejor, diferenciándolo del otro, pero no quise intervenir. La penetró analmente... y lo que es más: el chico en un arranque de creatividad se acomodó para chuparle el seno derecho. Temí. Temí mucho. Incluso ví un leve gesto de desconcierto en ella... Dios... Al diablo. Empezaron a moverse en dudosa sincronía. La voz de placer de ella se mezclaba con algo en su expresión que yo interpretaba como sorpresa... ¿sospechaba? Tal como supuse que hacía, adelantó los brazos y se agarró de su amante, forzando al otro a alejarse aterrado. - Dame duro, papi... - dijo ella con un tono de voz ligeramente distinto... - ...no... hah... te quedes atrás... relléname como a una... perra... ¡hah!... Y así hizo el tercero, acorralado pero con ganas y la emoción del momento; la sacudió con energía haciendo tembrar la cama, mientras ella enloquecía de gusto: - ¡Sí! ¡Ah, ah, ah, ah, ah! Hasta correrse y sacarlo. Ella dijo, asesando: - Hmmm... lástima que tienes ...