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Las aventuras de L: Cómo he acabado aquí (Parte 2)
Fecha: 29/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: LdePromiscua, Fuente: CuentoRelatos
... más de información sobre mis fetiches. Creo que ya he dejado claro que me gustan los chicos malotes y chulitos, además si es un chico que se cuida y está bien definido de gimnasio mejor, me encanta agarrar y acariciar cuerpos musculosos. Pero además hay dos detalles más que me pierden, los tatuajes y los piercings, en concreto en los pezones. No sé explicar porque, pero si un chico los lleva ya gana muchos puntos conmigo. Y, como imaginareis, si os explico esto es porque me encontré dicho arquetipo de chico. Mientras tomaba el sol y me cambiaba de postura pude ver de reojo un chico de esas características que no me quitaba ojo de encima. Por las gafas de sol no debió de darse cuenta de que lo vi mirándome ya que ni se inmutó y siguió dándome un buen repaso con la mirada. Yo, que me sentía juguetona, quería tentarlo un poco así que, en una de las vueltas decidí quitarme la parte de arriba del bikini y hacer un poco de topless. Más adelante iré profundizando más, pero la verdad es que cuando estoy soltera soy bastante zorra. El chico no tardó mucho en acercarse. La frasecita para romper el hielo más tópico no podía ser ya que me preguntó si tenía fuego, pero bueno ya había empezado a charlar, posteriormente procedió a presentarse y decirme su nombre, lo llamaré C. Una vez empezamos a hablar la verdad es que congeniamos bastante, ya que la conversación fluyó fácilmente. Se notaba que C tenía muchísima labia así que no había problema en hablar con él. Poco a poco el buen ...
... rollo fue aumentado, empezó por traer sus cosas donde yo estaba para hablar más cómodos, de vez en cuando alternábamos la charla con un baño. Hablamos un poco de nosotros, él me contó que había venido de vacaciones con unos amigos, habían alquilado un apartamento para quedarse unos días. Y, aparentemente, C estaba solo en ese momento ya que sus amigos tuvieron que ir a un recado, pero él había pillado tal colocón el día anterior que no había sido capaz de despertarse bien ese día, algo de cara de resaca si que se le notaba. La charla dio lugar a bromitas y tonteo que desembocó rápido en sus maniobras, nada discretas para tirarme la caña. A mí me divertía la situación, reconozco que ser el centro de atención de un tío bueno es algo que hace que me sienta muy bien, así que le seguía el juego. Finalmente me ofreció ir al apartamento con la típica excusa de mierda, no recuerdo exactamente de si era que con la resaca le molestaba mucho el sol, o para estar más cómodos o lo que sea. Aunque yo preferí ser más directa, me reí, le sonreí y le dije que se dejara de historias y que reconociera que me llevaba allí para follar. C, por su parte, me lo reconoció con una risa y sin dar muchas vueltas. Lo cual facilitó mucho las cosas, ya sabíamos cada uno del palo que iba el otro así que la conversación fue mucho más directa ya llegado ese punto. Él me comento que no solo tenían alcohol en el apartamento y que podíamos tomar un poco para ponernos más a tono cosa que a mi no me pareció mala ...