-
Las aventuras de L: Cómo he acabado aquí (Parte 2)
Fecha: 29/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: LdePromiscua, Fuente: CuentoRelatos
... en sentirme aún más colocada, mucho más rápida y fuertemente que la otra vez. De modo que caí totalmente aturdida en la cama. Él se colocó sobre mi besándome con intención de metérmela como llevaba todo el día deseando hacer. Entre gemidos, excitación y confusión alcancé a decirle que ni se le ocurriera sin ponerse protección antes. El rio diciendo que no había manera de que yo me olvidara de eso y se colocó uno antes de proceder a follarme. Una vez colocado comenzó con las embestidas, yo me dejaba hacer cachonda perdida. Mientras me empotraba cogió su bolsita y echó un poco sobre mis pechos para posteriormente introducir su cara entre ellos y esnifar. Yo gemía cachonda perdida, notaba además un hormigueo en mi pecho debido a la droga sobre él. Nos besábamos apasionadamente y no tardó en llegar mi primer orgasmo. Que llegó con las consiguientes contracciones vaginales y mi cuerpo temblando, mientras me corría pude ver como el daba un gemido ahogado se agarraba a mi con fuerza y hacia una mueca para después parar de moverse. Lo miré aturdida y pregunté que sucedía, el me contesto entre risas que acababa de correrse. Le dije que esperaba que no se hubiera acabado ya, yo seguía muy cachonda y no quería parar ahora y el me respondió que no me preocupara, que le diera un momento para que volviera a ponerse dura y seguíamos. Me ofrecí a chupársela un poco para volver a ponerla dura y seguir, pero él dijo que prefería que no, me extraño un poco pero no costaba pensar con ...
... claridad con semejante colocón. Al poco volvía a estar dura y continuó la acción. Había tantos besos y placer ahí contenido que no recuerdo exactamente cuántas veces nos corrimos ambos. Cuando yo me corría el seguía embistiendo hasta correrse para descansar un momento y seguir haciéndomelo. Seguimos tirando un poco de la droga de vez en cuando, el sobre mi pecho y yo a trasvés de mi ano y vagina hasta que acabamos con toda la bolsita. Imagino que sería una cantidad muy pequeña realmente ya que a ninguno nos pasó nada. Seguimos haciéndolo sin parar hasta que ninguno de los dos pudo más. Tras nuestro último orgasmo ambos estábamos agotados tirados en mi cama, el sobre mi con la cabeza recostada en mi pecho y yo abrazándolo. Tras eso se incorporó y mirándome juguetón me dijo que tenía que confesarme algo. Yo lo mira un poco extrañada y me dijo que mirara hacia nuestros genitales. Él, que seguía penetrándome, procedió a sacar su miembro de mí. Entonces vi con horror que no tenía ningún preservativo puesto lo miré furiosa preguntándole qué coño se creía que hacía y en qué momento se lo había quitado, él me confesó que fue al poco de comenzar, lo cual me enfadó más. Ese cabrón me había estado follando todo ese rato a pelo y sabe dios cuantas veces se había corrido dentro. Así que le di un tortazo. Montada en furia. Evidentemente eso desencadenó de nuevo en una discusión. Al final terminé por relajarme, supongo que estar tan colocada ayudó. Y C la verdad es que, no sé cómo, logró ...