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Aventuras y desventuras húmedas. Primera Etapa (13)
Fecha: 01/06/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... y miró al infinito, más allá del final de la calle, tratando de recordar aquellas conversaciones interminables con su hermana, tan lejanas en el tiempo. Bajo las sabanas, en el jardín, en el viejo coche de su padre… como le gustaba no parar de hablar junto a Carmen. ¿Cuándo cambio? ¿Cuándo se volvió tan recta, tan avergonzada, tan pudorosa? No quedaba nada de aquella joven que pretendía comerse el mundo, ¿o sí? El móvil de Carmen vibró, rompiendo el pequeño momento de soledad que compartía con su hermana. Abrió los ojos sin poder evitarlo, un poco más y sus cuerdas vocales provocaron un graznido que a saber cómo se hubiera interpretado. Su hermana la miró con ojos extraños y dando su último sorbo al café se preocupó por ella. —¿Qué pasa? —No, nada —dijo Carmen simulando tranquilidad aunque por dentro estaba alterada— cosas de Nuria. —¿Qué tal están mis sobrinas? Ni he tenido la decencia de preguntarte por ellas. —Bien, o eso creo, con cuentagotas sé de ellas, ya están intentando hacer sus vidas, ya sabes —viendo que ambas habían terminado el café añadió— ¿nos volvemos? Pagaron y comenzaron a caminar tranquilas por el pueblo recordando momentos vividos muchos años atrás. Rieron y contaron anécdotas, las cuales hacían que alguna que otra lágrima se derramara por sus pómulos por revivir tales situaciones. Caminaron al coche, hasta que de pronto, mientras ellas reían a carcajadas, alguien las llamó. —¡Carmen! —saltó una mujer desde su espalda y ...
... dirigiéndose a ellas añadía— ¿No me lo creo? Dime que esta es tu hermana. —¿Pili? —contestó Mari al dudar por un instante. Después de corroborar en sus recuerdos quien era, añadió— ¡Pili! Ambas se dieron un fuerte abrazo ante los ojos de Carmen que sonreía al sentir la felicidad que estaba sintiendo su hermana desde que había llegado al pueblo. Mari se acababa de encontrar con una de las amigas de su infancia, con la cual, pasados los años y la distancia, casi se habían olvidado la una de la otra. Solo a través de las redes sociales conservaban la amistad y decir eso era demasiado… mejor dicho recordaban el rostro la una de la otra. —¿Qué haces aquí? —preguntó la mujer. —Pues, he venido con mi hijo a ver a mi hermana, ¡hace cuanto que no te veía! Estás guapísima —más un cumplido que realidad, los kilos y la edad le habían pasado factura a la mujer. —Tú sí que estás guapa, bueno siempre fuisteis muy guapas, como me alegra verte. Aunque si no vas con tu hermana no te hubiera reconocido. —Estoy por aquí menos de lo que me gustaría, Pili. —Ya lo siento, chicas, me da una rabia no poder entretenerme… tengo que abrir la tienda, me encantaría estar un rato contigo. —Oye, podéis quedar después de que cierres —dijo Carmen rápidamente—. Terminabas a las siete de la tarde, ¿no? —Sí. Después no tengo nada que hacer, mi niño tiene que ir al entrenamiento de baloncesto o sea que… ¿Tomamos algo? —¿No te importa que no pasemos el tiempo juntas, Carmen? —le preguntó a su ...