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La historia de Ángel, solo era un muchacho (40)
Fecha: 03/06/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... puso arrodillado tirando de los pantalones, poco más tenía que hacer para tenerme completamente desnudo, y él mismo se quitó el slip que le quedó enredado en un tobillo sin terminar de salir. Su verga vibraba apuntando al ombligo y los testículos le colgaban en la bolsa estirada por el calor, tenía el capullo muy rojo por las caricias que mi mano le había prodigado. Me sujetó las piernas y me las elevó abriéndolas. Después de una sonrisa traviesa escondió la cara sobre mis huevos lamiéndolos, metiéndolos en la boca y tirando de ellos, me hacía sentir un delicioso dolor y placer al mismo tiempo, deseando que me los siguiera chupando y a la vez que los dejara. -¡Dios! Me los vas a romper. -me electrizaba los vellos, y sentía cierto temor cuando tiraba de ellos metidos en la boca y apretándolos con los labios. Cambió a lamerme el perineo hasta llegar al ano. Este día Álvaro era diferente, había dejado su cordura para convertirse en puro macho. No podía hacer otra cosa que agitar las piernas apresando su cabeza y con las manos le impelía empujándole para que su lengua me entrara más. Así me tuvo unos minutos de inenarrable placer, jugando con la lengua y la boca comiéndome el culito. Me tenía a mil de tensión y con un fuerte deseo de ser penetrado, poseído y destrozado. Él debió darse cuenta al sentirme el culo bien abierto y sin más preámbulos se dispuso a dármela por el culo. -Abrete precioso, te la voy a meter. -elevé la cabeza sujetándome las piernas en el ...
... aire, dejándole expedito el camino para que me diera la verga por el ano, y la vi apuntándome y como se la masajeaba para ponerla en su máxima dureza. Fue en el momento de empezar a penetrarme cuando sentí un estremecimiento de tal placer que me hizo eyacular un poco de semen, gritando a la vez que me contorsionaba y retorcía. En un primer momento se quedó quieto, pero reaccionó enseguida sujetándome las piernas y empujó la cadera deslizando toda la polla dentro de mi. -¿Te he hecho daño? -le dije que no moviendo la cabeza, con los ojos extraviados, no podía hablar aún y seguía temblando. No dejó que me recuperara y empezó a entrar y salir de mi cuerpo sin parar, pero muy lento, mirándome fijamente y sonriendo al verme morderme los labios por el intenso placer que sentía. Descansó apoyando el pecho sobre el mío y aproveché para rodearle la cintura con las piernas haciendo un nudo tras él, mis manos envolvieron su espalda apretándolo contra mi, deseando que todo él se me metiera dentro, tenerle todo él en mi vientre. -Mi amor Álvaro, ¡qué grandioso momento me has dado! -como respuesta me mordió la oreja respirando fuerte, y volvió a elevarse sobre las manos a mi costado para retomar la tremenda follada que me estaba dando. Fueros minutos inolvidables de sentir el roce su duro falo perforándome, hasta que, como todo tiene un final, se dejó caer sobre mi, ondulando su bello cuerpo follándome sin parar, sudando por el esfuerzo hasta eclosionar un fuerte orgasmo ...