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Seducida por sus piropos
Fecha: 04/06/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: ClauMar, Fuente: CuentoRelatos
... metros. Llegué a casa le conté a Karina lo que me había pasado y le dije que me cubriese porque al día siguiente saldría con él y yo dije que mañana iría a la clínica. Cuando me levanté la mañana había amanecido un tanto fresca, no sabía que ponerme, quería llevar algo para aparentar no ser tan pendeja, pero de última decidí que lo mejor era ser yo misma, no tenía sentido vestirme o maquillarme como alguien mayor, así que llevé mis ojos y labios maquillados mi cabello suelto una remera rosa pálido de mangas cortas con un escote que permitía ver las nacientes de mis senos, un jean celeste muy ajustado que insinuaba mi cola parada y una camperita para cubrirme del fresco y que mis papis no viesen el escote de mi remera que por momentos según mis movimientos dejaba el borde fucsia de mi corpiño, y zapatos cerrados de taco alto. Salí de casa y fui al encuentro de Rodrigo, él me estaría esperando a cuatro cuadras donde paraba el colectivo, yo me sentía extraña, una mezcla de excitación, nerviosismo, no sabía cómo actuar si aparentar madures para que él no se sintiese mal junto a mi o ser simplemente yo misma; y decidí eso mostrarme tal y como era si al fin y al cabo él me empezó a piropear siendo más pendeja. Al llegar él me estaba esperando dentro del auto, nos dimos un beso en la mejilla y fuimos a Lujan, caminamos tomados de la mano fuimos a la basílica, caminamos a orillas del río, fuimos a almorzar, me encantaba estar con él, era sensible, dulce, tierno, tanto como ...
... para sentirme enamorada. Abruptamente y a eso de las 14 h salimos del restaurante casi a las apuradas, empezó a levantar mucho viento y el cielo oscureció, cuando llegamos al auto empezó a llover y cuando llegamos a la ruta debimos parar porque ya la lluvia era torrencial y no se veía nada, salimos de la ruta y nos detuvimos a un costado esperando que la lluvia parase. Estuvimos parados en ese lugar unos 20 minutos, charlamos un poco noté como sus ojos se clavaron en mi escote, el cual al no tener puesta la campera mostraba las nacientes de mis senos y los bordes fucsia de mi corpiño, lo miré y dije: C- ¿Te gustan? R- Todo en vos me gusta… sos hermosa C- Me encanta oírte decir eso porque vos también me gustas. Nos miramos a los ojos su cara se acercó a la mía, su boca se depositó en mis labios y nos besamos en la boca, mi cuerpo se estremeció, su lengua entró en mi boca, sentí mis pezones erguirse, el beso fue cada vez más apasionado, podía sentir mi tanguita mojada, no podíamos detenernos, el beso era cada vez más intenso y sus manos por sobre mi remera magreaban mis senos, la lluvia luego de esos 5 minutos se aplacó y volvió a asomar el sol; pero entre nosotros se desató un intensa e irrefrenable tormenta de pasión lo que evidentemente solo la iba a calmar un encuentro íntimo, me pregunto si estaba segura y mi respuesta fue un beso apasionado. A unas pocas cuadras de allí había un hotel alojamiento, parecía un jardín con césped y arboleda, entramos a la ...