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Despidiendo el año 2019
Fecha: 04/06/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... corte, en cuanto empiezan se ponen fuera de si, por la gran excitación que las llena todo su cuerpo. Adeleta se levantó, se fue hacia la caja, cogió un arnés y coloco el pene de látex mas grande, creí que cogería el mediano. Mario trago saliva. Sabia para quien era y con voz titubeante le dijo que mejor el pequeño. Ella se negaba diciéndole que no era negociable y tuve que hacer del Rey Salomón, obligándola a que cogiera el mediano, que también era grande. Luego mientras untaba lubricante le decía a su marido… “Cariño… hoy nos van a romper bien el culito, Carlos nos va a follar a los dos”, Mario salto y se puso sentado al borde de la cama… “Nena… ya lo sabes, a mi ningún tío me va a hacer nada y mucho menos eso. En nuestros acuerdos estaba que no interactuaría con ningún tío y ya hice mucho poniéndole el condón” Su mujer que estaba bastante cachonda me decía… “Es un poco melindroso… tiene un culito muy delicado… jajaja… es que hasta hoy solo hemos usado el plug anal pequeño, hoy se lo estrenamos en condiciones” y después se acercó a su marido, le acaricio la cara y la cabeza, para decirle en plan ñoño… “Venga tonto… si él no te va a hacer nada a ti directamente, él me va a follar a mí, yo a ti y te follara en diferido… ¿Lo entiendes ya?”, se quedó un poco más tranquilo y obedeció a su mujer tumbándose boca abajo. Adeleta le ponía unas almohadas debajo y le iba lubricando el culo. Yo me ponía un preservativo y ella que lo vio me repitió que no hacía falta, que no ...
... se podía quedar embarazada. Ese comentario me pareció muy inocente, porque mi idea iba por otro lado, nunca mejor dicho. Se puso detrás de su marido, iba directa a follárselo y tuve que pararla, para que fuera con más calma, giro su cabeza y nos besamos. Le hice saber que el ritmo lo marcaria yo. Con mucho tacto esta segunda vez, coloco el vibrador en la entrada del culo de su marido y a mi indicación, fue metiéndolo muy suave. Mario aguantaba la respiración. Los dos a la vez le mandábamos que se relajara. Ahora me coloque mejor detrás de Adeleta, le metí un par de veces mi polla en su coñito y ella gimió con deleite, se la saque y fui a su culito, en seguida me dijo… “Eh, por ahí no… ya te dije que me lo pensaría”, le di unos buenos azotes, le ordene que se callara que se colocara mejor y en cuando lo hizo, empecé a metérsela, con la misma suavidad que ella había tenido con su marido. Ya tenía mi polla metida a la mitad, Adeleta se quejaba un poco, pero no decía nada de parar ni me indicaba ningún ritmo. Estaba claro que no era su primera vez, aunque el culito estaba bien apretadito, un placer. En esta situación, no seguí metiendo mi polla, me limitaba a sacar y meter suavemente, sin avanzar más en la penetración. Ella seguía el mismo ritmo que su marido, quien si se quejaba mas y si pedía a su mujer que fuera menos agresiva. Los pezones de Adeleta parecían que iban a salir disparados, de lo duro y en punta que los tenía. Cuando menos se lo esperaba y más relajada ...