1. Despidiendo el año 2019


    Fecha: 04/06/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... solas y siempre voy con Mario, salvo que encontremos a alguien muy bueno. Que no ha sido el caso.
    
    El resto del camino fuimos hablando de esa vida que llevaban de lo que pensaba… una conversación sin más importancia. Había pensado que ocurriría algo yendo los dos sentados detrás, pero ella guardo la distancia física sin hacer ninguna “señal” que me indicara nada. Me habían llevado a un lugar donde la música era para mayores de cuarenta años. Estaba abarrotado y no dejaban entrar ya. Mario se acercó a la puerta le saludaron y nos dejaron pasar.
    
    La celebración del año nuevo estaba en lo más alto, fuimos andando como podíamos entre toda la gente que había. Iba Mario abriendo el paso, Adeleta agarrada a su cintura y yo detrás de ella. Lo que no me había fijado es que delante de Mario iba alguien del personal y cuando llegamos a nuestro sitio, Mario le dijo algo al oído. Poco después aparecieron con unas cubiteras con luz led. Una con hielo y las otras con varios tipos de bebida, cerveza, cava… copas y vasos.
    
    Mario lo que bebía era sin alcohol y como una excepción si me tome algo con alcohol. Para los suspicaces, no bebi alcohol ni para ahogar penas ni pensamientos, porque las penas y pensamientos saben nadar. Bebi porque me apetecía. Adeleta quería bailar y Mario con una mano nos decía que fuéramos, que tranquilos.
    
    Bailábamos a nuestro aire, como si no hubiera nadie más. De vez en cuando ella sacaba su culo y lo pegaba contra mi paquete. Que la primera vez no, pero ...
    ... las siguientes estaba empalmado y seguro que lo notaba perfectamente. Pero una de esas veces se pegó mas de la cuenta, la agarre por las caderas atrayéndola hacia mí y clavando mi polla en medio de su culo. Se giro, me miro, no era una mirada de enfado ni mucho menos, era una mirada de excitación.
    
    Termino esa canción y dijo de irnos a sentar. Al ir entre la gente me dio la mano y llegamos a nuestro sitio. Cuando llegamos Mario había estado sentado en medio de los dos. Esta vez me senté en el mismo sitio, Adeleta lleno las copas de cava y brindo por nosotros. Luego de dar un sorbo, se acercó a su marido le dio un suave pico, de segundos. Vino hacia mí me dio un tierno y suave beso, que pocos segundos después se convertía en un beso morboso y pasional.
    
    Me besaba comiéndome la boca completamente y me tocaba el paquete, a lo largo, apretando mi polla. Algo bestial. Miro a Mario y le decía con una voz de salida… “No veas lo que me he encontrado… ya verás cuando lo veas”, no era la Adeleta de siempre, la dulce, la tierna… era todo fuego. Se puso a horcajadas sobre mis piernas y me decía dulcemente al oído… “Dime que vas a hacerme la más feliz, dime que por portarme mal me castigaras… dime sobre todo que no te asustaras y te cortaras…” solo le dije que ya lo descubriría.
    
    Desde ese momento decidí tomar yo el mando. Nos fuimos a su casa y en el coche montamos de la misma manera. Sabía que ella esta vez iba con ganas de todo. Se puso en plan gata y la corte en seco. “No, no te ...
«12...678...15»