1. Comiendo dulce de leche con papi


    Fecha: 07/06/2022, Categorías: Incesto Autor: Dulcedeleche, Fuente: CuentoRelatos

    Mi nombre es Ema. Desde muy joven siempre fui una chica muy sexual. Me encantaba disfrutar de tocar mi cuerpo. Supongo que crecí como una chica normal. Mis padres siempre fueron muy buenos conmigo. Mi padre, era la persona que yo más amaba en este mundo. De él se me pegó el gusto irresistible por el dulce de leche. Para los que no saben, el dulce de leche es de Argentina, como el Nutella en otros países.
    
    A partir de este dulce es que se desarrolla este relato y a partir del cual comienzo a sentir un deseo irresistible por mi padre. Él se llama Martin.
    
    Era de noche, me desperté y no pude volver a dormirme. De repente sentí unas ganas terribles por algo dulce, y nada mejor que el dulce de leche. Bajé a la cocina, supuse que nadie estaba despierto así que no me cambié de ropa. Estaba con un bóxer y una remera de tirantes blanca. No llevaba corpiño, pues no me agradaba. Mi madre siempre me obligaba a usarlo, pero yo disfrutaba de tenerlos sin ningún tipo de control.
    
    Me sentí en el desayunador con el pote de dulce de leche y empecé a devorarlo. No se escuchaba nada en la casa. Pero siento unas manos grandes en mi cintura. Realmente me asusté.
    
    -Papi ¡me asustaste! -exclame, apenas dándome vuelta en el asiento. Mi padre se rio.
    
    -¿Que estás haciendo Ema? ¿Comiendo dulce de leche sin mí? -El seguía con sus manos en mi cintura, tenía su cara al costado de la mía. Estaba sin remera y tenía un pantalón para dormir.
    
    -Si papi, no pienso esperarte.
    
    -¿Como que no me ...
    ... vas a esperar? Dame un poco, dale -Hasta ahora yo me sentía tranquila, pero su cercanía comenzó a hacer estragos en mi cuerpo. Realmente sentía sus manos a mi alrededor, su respiración en mi cuello, el calor que irradiaba su cuerpo.
    
    A él se lo notaba muy cómodo. Tomó la cuchara, agarro un poco de dulce y se lo acercó. Él no aparta sus ojos de los míos. Comencé a ponerme nerviosa, nunca había pasado esto entre nosotros. Tenía mucho calor y empecé a sentirme excitada. Mi padre abrió su boca y comió todo el dulce. Sentí unas ganas muy grandes de besarlo, de que me toque. Pero yo era su hija y él mi padre. Lo veía imposible, supuse que la única que se sentía así era yo. Por ser joven e inexperta.
    
    -Mmm -gimió y apretó un poco más sus manos en mi cintura. Yo me quedé sin respiración. De repente siento un beso húmedo en mi cuello, y como mi padre me abraza por detrás con un poco más de fuerzas.
    
    -Gracias nena, necesitaba un poco de algo dulce -Yo había dejado de respirar, mi corazón latía. Mi vagina empezó a mojarse. Y él seguía detrás de mí. Yo sentada y el parado detrás.- ¿Vos no vas a comer más Ema? -exclamó. Yo solo pude asentir, no podía hablar. El agarró la cuchara puso dulce en ella y me lo ofreció.- Esto me hace acordar a cuando eras más chica y te daba de comer. Vamos Ema, abrí la boca.
    
    Como autómata la abrí, engullí el dulce de leche y me lo comí todo. Papá dejó la cuchara en el desayunador con un poco de fuerza de más. Una de sus manos bajó hacia mi rodilla y ...
«123»