1. Comiendo dulce de leche con papi


    Fecha: 07/06/2022, Categorías: Incesto Autor: Dulcedeleche, Fuente: CuentoRelatos

    ... comenzó a subir muy despacio. Fui consciente de la erección que sentía en mi espalda, de lo fuerte que me apretaba a su cuerpo. La otra mano estaba debajo de mis pechos. La mano en la rodilla subió por mis muslos. Yo estaba muy agitada y mojada. La mano llegó al bóxer que tenía.
    
    -Mmm Ema, se siente todo lo mojada que estás. Ni siquiera tuve que meter la mano -Yo gemí despacito cuando el metió la mano dentro y tocó la extensión de mi vagina. Moví un poco el cuerpo buscando generar presión en mi clítoris.- Estas muy mojada nena -Sentí un beso en el cuello de nuevo. La mano que tenía en mis pechos, ya más atrevida, empezó a tocarlos directamente. El gemía de satisfacción. Yo necesitaba que el meta un dedo en mí, como cuando yo lo hacía en mi habitación.
    
    -Papi... -lo dije agitada y jadeando. Él solo gruñó, comenzó a balancear sus caderas en mí.- Papi... necesito...
    
    -¿Que nena, que necesitas? -El mete su dedo en mi agujero, lo hace despacio, pero con firmeza.- ¿Esto necesitabas? Sí, yo sé que esto querías.
    
    -Si papi -Gimo más fuerte cuando él comienza a acelerar los movimientos. Él me calla, de repente soy consciente de que mi madre puede bajar en cualquier momento y encontrarnos. Eso me excita mucho más.
    
    -Movete Ema, follate mis dedos -Comienzo a mover mis caderas más fuerte, buscando llegar al clímax. Él sigue tocando mis pechos, besa mi cuello con fuerza para dejarme un chupón. Sus caderas empujan mi cuerpo. Yo comienzo a sentir mi orgasmo y gimo más ...
    ... fuerte.
    
    -Ai papi... voy a acabar -Él me aprieta más y más. Siento que no hay espacio entre nosotros.
    
    -Si Ema, yo también -De repente gimo sintiendo un orgasmo muy fuerte. Soy consciente de que mi padre es la primera persona que toca así mi cuerpo. La mano que tenía en mis pechos la usa para taparme la boca.
    
    El gruñe bajo, pero ronco y acaba en sus pantalones. Seguimos moviéndonos para extender nuestro placer.
    
    Nuestras respiraciones son agitadas, pero se escucha el silencio de la casa. Él sigue con su dedo dentro de mi, lo mete bien adentro como queriendo sentir que tan profundo puede entrar. Lo saca y me quejo por el vacío que siento. Ninguno de los dos habla. Él pasa sus manos fuerte por mis pechos y siento que se comienza a alejar de mí.
    
    -Pa -Lo llamo. Me doy vuelta en la silla. Y lo miro de frente. Se ve imponente, siento muchas ganas de tocar su abdomen. Él no me mira. Dejó de tocarme por completo. Sube su mirada y veo tantas emociones en sus ojos. Excitación, deseo, culpa.
    
    En silencio se aleja un poco más de mí. Mi mira a los ojos, yo quiero hablar de lo que sucedió. Él niega con su cabeza, parece que ahora lo único que encuentro en su mirada es enojo. Se dirige a la puerta de la casa, la abre y sale.
    
    Me quedo sentada y sola. Con muchas preguntas, pero sobre todo con muchas ganas y deseos por mi padre. Siento que se abrió una puerta de la que no voy a poder escapar y de la que no quiero hacerlo. Lo único que se es que este es solo el primer capítulo entre él y ...