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Horacio, el mejor amigo de papá
Fecha: 10/06/2022, Categorías: Gays Autor: zumurrud, Fuente: CuentoRelatos
... palabra, me miraba fijo a los ojos a través del espejo retrovisor de la camioneta, como diciéndome “…sé que te encanta la verga putita…”. Esa noche me dejaron en la casa de Fernando pensando que me dejaban con amigos, y ellos siguieron con destino a su casa. Recuerdo qué a los 15 días de ese episodio, volvieron a juntarse con mis viejos, pero decidí no participar para no estar incómoda. Luego esas reuniones dejaron de celebrarse. Eso me llamó la atención, y le pregunté a mamá si había pasado algo. Por un momento sentí que yo podía llegar a tener algo que ver con la ausencia de Horacio, pero mamá me contó que estaba atravesando una crisis con Gabriela, noticia que la verdad me afectó, porque más allá de la situación vivida con Horacio -apoyada de pija de por medio-, los dos me agradaban mucho, ya sea de manera individual tanto como pareja. Debo ser sincera. El hecho de que Horacio me haya apoyado la verga mientras preparaba el café en casa esa noche, sumado a que supiera de mis gustos, no fue algo que me molestara en sí. Es que sólo despertó mucho miedo en mí, de que le contara a mi papá o le hiciera algún comentario a Gabriela, y eso me aterrorizara. Pasaron un par de semanas, hasta que un día llego a casa y observo preparativos por parte de mamá. Venía Horacio a cenar, y esta vez venía sólo. Creo que mi reacción fue empalidecer, para luego reaccionar. No podía creer que eso iba a suceder, y me ponía realmente nerviosa. Por un momento pensé en no ...
... participar de la cena, pero mi curiosidad pudo más. No sólo quería saber que actitud iba a tomar el machazo de Horacio conmigo, sino que además sabía que iba a ser tema de conversación su separación con Gabriela, y yo quería saber todo. Es así que la cena transcurrió con cierta normalidad, pero el cruce de miradas entre Horacio y yo fue intenso toda la noche. Creo que ambos hablamos a través de nuestras miradas, o al menos eso yo fantaseaba en ese momento. Sentía que él me decía que era una putita hermosa, quizás aún más que Gabriela. Y yo por mi parte, con mi mirada tímida e inocente, me negaba a acceder a sus más bajos instintos, aunque internamente lo deseaba con locura. En definitiva, fue una cena con intenciones espurias de parte de ambos, donde contó algunos pormenores de su separación con Gaby. Evidentemente él es un tipo que jamás va a estar con una sola persona, más allá de lo linda, inteligente y agradable que fuera esa persona. Es un soltero garchador empedernido. Casi finalizando la comida me dirigí a preparar mi mochila con mis cosas de nena, porque esa noche dormía en la casa de mi macho Fernando, al igual que lo había hecho aquella noche en la que me habían acercado en su camioneta la última vez Horacio y Gaby. Y tal como esa noche, la secuencia se repitió. Pedido mediante de papá, le solicitó a Horacio a que me acerque a la casa de mis “amigos”, a lo que su amigo accedió con mirada cómplice y perversa. La rutina iba a ser la misma que ...