1. Primos lejanos, primera vez inolvidable


    Fecha: 14/06/2022, Categorías: Incesto Autor: Mamaceando, Fuente: CuentoRelatos

    ... pareció terrible y el amo. Para la madrugada, el colchón inflable estaba totalmente desinflado.
    
    —Bueno, dormiré en el piso —Dijo el resignado.
    
    —Ven, te hago un espacio.
    
    Adriana se recorrió dejando espacio para Fernando que se acomodó de lado.
    
    —Si te mueves me tiras —Dijo el divertido. Mientras ella se colocaba de lado para hacer un poco más de espacio.
    
    —¿ahí cabes?
    
    —Si —Él se acercó por detrás pegado a su espalda, haciendo una cucharita. Siguieron platicando mientras ella sentía como en medio de sus nalgas algo crecía y se endurecía. Aunque ella disimuló, era evidente que él estaba caliente. Su respiración era más rápida. Entrecortaba las palabras y tragaba saliva de manera excesiva.
    
    —¿Ya lo hiciste? —Preguntó dejando un silencio incómodo entre los dos.
    
    —¿Qué cosa? —Preguntó ella jalándole el brazo para quedaran bien acurrucados.
    
    —¡Ya sabes!
    
    —¡No! —Él se retiró un poco, pensando que estaba pervirtiendo a su pequeña prima. Pero ella lo jalo para quedar de nuevo embarrados, con su verga acomodada entre sus nalgas.
    
    —No entiendo cómo es eso posible, eres lo más hermoso que mis ojos puedan ver. Ni siquiera tienes novio.
    
    —No se ha dado el momento... creo.
    
    Él se pegaba más a ella, sin pensarlo sus labios rozaban su cuello. Ella se derrumbó, su cuerpo se flojo y volteó para buscar los labios de Fernando, mientras el buscaba bajo su blusa sus pechos. Al encontrarlos sobo sus pezones, dando pequeños pellizcos. Ella se retorcía, descubrió que su ...
    ... cuello era débil ante sus besos.
    
    —¿Te parezco bonita?
    
    —Eres hermosa chinita —bajó su mano hasta entrar en su pantalón de pijama, sintió su velocidad y luego la humedad entre sus piernas.
    
    —¡tú me gustas! —Ella pasó su mano por atrás y comprobó que aquel pene era más grande que su pequeña mano. Sobaba aquella verga sintiendo cómo él también se retorcía de placer.
    
    —¿estas lista?
    
    —No sé... —el respeto la duda y se dedicó a proporcionarle placer, metió su cabeza bajo las sábanas y beso sus pechos. Su saliva mojaba ambas tetas mientras sus manos frotaban entre sus piernas.
    
    —¡haaa!
    
    —¿se siente bien?
    
    —¡muy rico! —Ella buscaba sus labios para besarlo, perdida en el placer abría sus piernas que perdían su fuerza ante Fernando. Sintió un extraño calor generándose dentro de ella, crecía más y as hasta que sus ojos se pudieron en blanco.
    
    —¡haaaa! ¡Mmmmm ya ya ya!
    
    —¡Además de bonita, deliciosa! —Cuando lo miro, el chupaba sus dedos con restos de su fluidos. Se volteó y le dijo que durmieran. Algo que ella no pudo. Al día siguiente seguía húmeda, cuando despertó ella no estaba a su lado, se bañó, fue a la cocina y solo vio a su mamá y tía.
    
    —despertó la princesa —dijo su mamá acercándole un plato con hot cakes. Ayudó en la preparación de la cena, apenas volvieron los varones a ella le volvió la felicidad. La noche buena fue increíble, abrieron regalos. Sus tíos le regalaron un suéter, sus padres un teléfono nuevo.
    
    —Te falta ese —dijo Fernando, ella lo abrió ...
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