-
Pablo
Fecha: 15/06/2022, Categorías: Gays Autor: Hunter, Fuente: CuentoRelatos
Vi a Pablo cuando apenas tenía 16 años. Cabello negro, espeso, callado, boca ancha y sonrisa fácil. Casi no hablaba y se limitaba a acompañar a su padre en sus quehaceres y luego se retiraba. Yo lo saludaba cortésmente y lo miraba de reojo pero nada del otro mundo hasta que un día lo vi nadando en una charca cercana. Flaco, enjuto, una línea de vello fino entre el pecho plano. Dos años y medio después estaba yo esperando que trajeran una carga de materiales y me saluda este tipo como de 1.89 de estatura, delgado pero fibroso, con un cabello espeso, negro y unos dientes blancos grandes y brillantes. Era Pablo, ya mucho más grande, mucho más desarrollado y con su característica sonrisa de labios gruesos, piel curtida de trabajar en el sol, oscura y brillante. Sus manos eran callosas, con dedos largos y gruesos. Cejas pobladas y barbilla cuadrada y lampiña. Inmediatamente me incorporé y fui a saludarlo efusivamente. No pude dejar de notar que sus jeans gastados y flojos no disimulaban el paquetote que se gastaba. Toda la mañana estuve "supervisando" el acarreo de los materiales y buscaba cualquier excusa para estar lujuriándolo, tomándole fotos escondidas e imaginándome como llevarme ese penco de hombre a la cama. Pasó el día y ni el teléfono pude sacarle. Justo una semana después me avisan que necesitábamos nuevamente materiales y volví a estar pendiente. Llegó Pablo y volví a sentarme a echar cuento con él. Cargaba una camiseta rota, sudada, se le veían los pelos ...
... de la axila y el ombligo sobresaliéndole. Su cuerpo se movía como si fuera un gato, flexionándolo y sudando, la verdad es que ya estaba yo mareado de tanto verlo. Ahora si le pedí el teléfono. Me comentó que ese mismo día salía de vacaciones y que iba a quedarse con una amiga pero que le cancelaron. Enseguida aproveché para decirle que si quería esperara hasta que yo me desocupara y lo llevaba a su casa. Mandé a buscar un six pack de cervezas y se las regalé. Cuando nos íbamos me aseguré de que fuera él solo conmigo. Apenas se subió al auto sentí su olor. Había estado sudando todo el día y se disculpó por eso. Lo que él no sabía es que ese tufo a macho joven me arrecha de sobremanera, demasiado. No podía evitar mirarlo. A pesar de tener solo 18 años se veía tan sexy, tan macho y sobre todo, tan inexperto. Me daba un poquito de temor lanzármele sin haber chequeado si iba a aceptar mis avances. Fui lento, conversando cada vez de sexo y aventuras. Por supuesto que no tenía mucha experiencia pero muchas ganas de experimentar. A medida que íbamos llegando a su casa me puse más directo y le propuse que nos fuéramos a otra parte "más tranquila". El entendió de una vez lo que le estaba proponiendo y me dijo que NO! Cuando estábamos llegando a su casa me dijo que le gustaría probar pero que no le dijera nada a nadie, la clásica. Nos fuimos a un motel cercano, uno un poco caro. Apenas entramos me le pegué a sobarle la verga por encima del pantalón. Uff, que olor a macho más ...