1. Mamá sólo sonrió, bajó su tanga y subió su falda


    Fecha: 15/06/2022, Categorías: Incesto Autor: Red Sil, Fuente: CuentoRelatos

    ... tenía la verga en su cara. Empecé a acariciar su cabello, y bajaba mi mano por su espalda, ella seguía enteramente quieta. Estaba desnuda y abrazando a su hijo de sangre con el pene duro.
    
    No sé con qué valor hice esto que diré pero dejé de acariciar su cabello y esta vez lo agarré con fuerza estirando su cabeza para atrás. Ella estaba desconcertada, no esperaba algo así, entonces simplemente saque mi pene y lo puse a la altura de su rostro, sus ojos verdes me miraban y empecé a mover su cabeza jalando su cabello. Solo me miraba con sorpresa mientras mi pene se restregaba en su rostro. No me conforme, mi pene pedía más, entonces mirando su rostro con mi otra mano abrí su boca, no opuso resistencia, bastó con meter mis dedos entre sus labios y fui abriéndole la boca. No esperaba nada, dirigí mi pene a su boca y empecé a coger su boca, penetraba su boca como si fuera una vagina, ella seguía mirándome fijamente, pero no era una mirada de madre a pesar de que yo, su propio hijo le estaba metiendo la verga en esa boca.
    
    Seguí, y seguí, cada vez estaba más excitado. Tocaba con una mano una de sus tetas y con la otra mantenía su cabeza firme para seguir el mete y saca. Finalmente estaba ahí, a punto de estallar y solo puse su cabeza mirando para arriba y dejé que mi semen llenara su boca, no se quejó ni una sola vez, mi mano daba la orden jalando su cabello y veía como mamá tragaba todo sin dejar una sola gota. Termine y subí mi short, le di un beso en la frente y salí de su ...
    ... cuarto y fui a encerrarme al mío. Cuando casi eran las 13 horas escucho que golpea la puerta de mi cuarto, me tenía lo peor.
    
    - Ya está la comida, baja antes que se enfríe.
    
    Solo me dijo eso y así lo hice, bajé y la mesa estaba lista, me senté y sirvió la comida, eran unas milanesas, mis favoritas.
    
    - Las hice con puré de papas.
    
    Me decía como si nada había pasado, seguimos comiendo tranquilos sin tener platica alguna. Una vez que terminamos recogimos la mesa y ella se acomodó para lavar los platos, yo por mi lado no iba a dejar pasar la oportunidad. Ella llevaba una falda normal, más o menos hasta las rodillas y unos tacones para mi suerte.
    
    Me acerqué por atrás y ni siquiera dije una sola palabra, mi miembro ya duro fue a parar por ese hermoso trasero.
    
    - Hola cariño te gustó la comida?
    
    Me decía sin importarle que le estaba restregando la verga.
    
    - Quiero postre mamá.
    
    Le decía mientras dirigía mis manos a sus tetas, mamá solo sonrió, bajó su tanga negra y subió su falda.
    
    - Provecho hijo
    
    Me dijo y sin mediar palabras saqué mi fierro y comencé a penetrar ahí mismo a mi madre, estaba tan feliz, por el mismo lugar que 24 años atrás mamá me había dado la vida, ahora estaba dándome felicidad.
    
    - Que rico mamá, me encanta.
    
    Le decía al oído mientras se la metía y sacaba con fuerza, ella solo gemía con gusto y me ayudaba un poco haciéndose para atrás y adelante a mi mismo ritmo. Seguimos así hasta que por fin llegó a su clímax y pegando un grito apagado ...