1. MI ESPOSA ES DISTRAIDA, Y LE COGEN LA BOCA


    Fecha: 18/06/2022, Categorías: Confesiones Autor: niebla, Fuente: RelatosEróticos

    Uno se vuelve obsesivo cuando expone a su propia mujer, pero ella se está volviendo muy fácil. Y ya hace cosas que no me entero, y eso me ratonea mas, y encontré de su diario lo siguiente ya ni se apiada de mi
    
    a pesar de que mi empleado
    
    resistió mucho tiempo (casi un mes) a meterme mano o intentar algo más, su mirada descarada se fue haciendo muy evidente. Sin importarle ni mi marido, ni sus compañeras.
    
    Llegó un punto en el que entendí que tarde o temprano eso pasaría a otro nivel, fue algo que me tuvo muy inquieta y expectante, a veces pensaba cuando me fijaba en
    
    mi padre como toda niña de papá pensando en el cómo cada noche, y que no me haría nada y otras veces aceptaba que terminaría haciéndome suya, pero era mi padre.
    
    Por gusto y por coqueta, empecé a usar ropa más reveladora como minishorts, faldas cortitas, escotes pronunciados y apretados. Todos me los daba Andres, para que luzca bien
    
    En fin, me vestía para darme gusto, pero de igual forma fui consciente de las miradas indiscretas y obscenas que recibiría por parte de algunos hombres, aunque en ese tiempo la mirada morbosa que más me interesaba era para que José Manuel me llenara de semen
    
    No se necesitaban explicaciones, por sentido común e instinto reconocíamos nuestras intenciones. Él claramente tenía el deseo de poseerme, y yo quería provocarlo para que lo hiciera.
    
    Me encantó ver sus primeras reacciones cuando comencé a usar blusitas escotadas que parecían a punto de reventar por estar ...
    ... sosteniendo mis melones y falditas que revelaban más de lo que debería.
    
    Poco a poco, dejó de importarle que lo atrapara viéndome. A veces soltaba algunas frases con doble sentido, que con gusto las tomaba por ser él quien me las decía. Y se mantuvo así por un tiempo, sólo de morboso, sin meterme mano ni por accidente.
    
    Supuse que después podríamos pasar al manoseo y luego llegaríamos a tener algo más íntimo, pero en ese aspecto es impredecible, lo cual aprendí muy bien la primera vez que lo hicimos.
    
    Pero antes
    
    como Juan Manuel, seguía con inconvenientes para asistir a Ivana, yo no sabía que había enviado a un compañero para que lo cubra.
    
    Yo muy feliz con el masaje que me diera el muchacho mudo, me desperté con otro ánimo, me bañe, y ya Andres me dejo sobre la cama una minifalda de jeans, y una musculosa cuello recto. Sin corpiño ni tanga. Menos mucho menos medias. Nada de nada.
    
    Yo baje las escaleras, con mis piernas, morochas, pero bastante blancas por la falta de sol. Entre a la habitación d Ivana, salude a la enfermera, y pase, y juro que no me di cuenta que podía haber, alguien más, así que me agache normal, para asistirla un instante. Pero, mientras estaba en cuclillas para seguir viendo a mi hija, ni me preocupe, si mi minifalda se subía o si no se subía, estaba ahí, pero sentí una energía rara,
    
    casi un escalofrió. Cuando mire había alguien parado junto al placar, y la enfermera que ingresaba, porque cuando yo entre a la habitación ella aprovecho y se ...
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