1. MI ESPOSA ES DISTRAIDA, Y LE COGEN LA BOCA


    Fecha: 18/06/2022, Categorías: Confesiones Autor: niebla, Fuente: RelatosEróticos

    ... retira a lavar utensilios.
    
    Y ahí me asuste vi unas rodillas color café, y piernas con vellos enrulados.
    
    Levante levemente mi rostro, y unos ojos café, me miraban desde arriba, yo me tape la boca asustada,
    
    y en ese instante, ingresa Jesica y me dice le presento a Iván, vino en reemplazo de José Manuel, el se lastimo un pie, y no pudo venir.
    
    Lorena. Hola, ¿Cómo está? Cuanta informalidad, ¿por favor sígame? Debemos conversar
    
    Lorena cuando inicio el camino hacia la cocina, contoneaba las
    
    caderas, sensualmente queriendo impresionar, al hombre de nombre Iván.
    
    Y el hombre inicio un camino siguiendo esos glúteos, y piernas, desteñidas,
    
    Lorena se detuvo de golpe miro hacia atrás y detecto la mirada hacia sus glúteos, y lejos de asustarse, sonrió, ¡pase por acá! dijo casi feliz, ¿siéntese? Definió.
    
    Lorena: bueno disculpe la desprolijidad, me llamo Lorena.
    
    Ella estiro la mano para saludarlo, y al tocar los dedos y la fuerza del saludo lo noto de inmediato. Y lo dijo, uffffff que fuerza tiene usted.
    
    Iván: tengo fuerza en todo mi cuerpo, pero yo debí presentarme, estoy acá para cubrir a un amigo, con todo lo que él hacía, con la niña, y con todos acá. En Gral.
    
    Ahí Lorena se quedó en silencio, pensativa, ¿habrá contado algo?
    
    Lorena: ¿desayunó?, si es no, quedese un ratito,
    
    yo mientras le preparo a mi hija, no me hace nada darle a usted también.
    
    Le pagare como a José Manuel, los días que usted este,
    
    por sus servicios.
    
    Iván: ¿por ...
    ... todos los servicios?
    
    Ella le alcanzo un platito, de cartón plástico con galletitas en ese mismo instante que surgía la pregunta de Iván.
    
    Lorena. ¿Cómo?
    
    Ahí el plato se cayó al suelo, casi entre las piernas, de este pobre hombre,
    
    algunos trozos con queso quedaron pegados en el muslo, otros en el short, y los demás con plato y todo terminaron regados, él se asustó y quiso levantarlo, Lorena, dijo, non, no no ,quédese, yo los tire, yo los recojo. Y me puse de rodillas en frente de él, decía Lorena,
    
    no me di cuenta contaba en su diario íntimo,
    
    y sí, yo tengo las imágenes de las cámaras, y la verdad, ella se movió, urgida por la necesidad e inseguridad propia de quien no sabe que decir.
    
    Para incorporarse, o no perder el equilibrio Lorena, se apoyó sobre una de sus rodillas, y toco la galleta con queso.
    
    Lorena: OHHHH!!! DÍOS, ¡NO ME DI CUENTA!!! Y APOYO AMBAS RODILLLAS SOBRE EL PISO. ¡ENOJADA! Dándole a Iván una imagen única le veía hasta los pezones. Descaradamente.
    
    Ella lo pesco viéndola, miro hacia abajo pero no se enojó, estaba preocupada por otra cosa.
    
    Pero mejor escribo lo que ella relato en su diario.
    
    Lorena: No me di cuenta, de nada, solo que le estaba acariciando la rodilla, mientras le limpiaba
    
    con mi mano, también dándole una orden, le pedí un repasador y el al inclinarse sobre la mesada, juro que le vi un testículo, y no pude dejar de mirarlo.
    
    Me lo alcanzo, y pude empezar a limpiar el queso derramado.
    
    El me miró con soberbia ...