1. Me comí las tetas de mi cuñada que tanto había deseado


    Fecha: 28/06/2022, Categorías: Incesto Autor: Trastos, Fuente: CuentoRelatos

    ... momento estaba como la mayoría de los niños de hoy en día liado con uno de esos juegos de no sé qué consola de un salto abrió la puerta, era un amigo suyo sugiriéndole ir a jugar al fútbol en vez de ir a la playa a lo que él accedió después de haberle pedido permiso a su madre y se marchó.
    
    Así que nos habíamos quedado solos yo y mi cuñada. Nada más cerrar la puerta ella me dijo que se iba a cambiar el bikini pues este decía que no le gustaba como le quedaba y se fue a su cuarto dejando la puerta entreabierta. Yo que después de la visión estupenda de un momento antes al verla salir de la cocina me había empalmado y trataba de disimularlo con la camisa.
    
    No pude aguantar la tentación de mirar a su cuarto y entonces fue cuando me acabó de subir la calentura, tenía unos pechos lindos y firmes con unos pezones grandes y rosados, después se quitó la braguita del bikini y le pude ver un estupendo coñito afeitado y rosadito.
    
    En ese momento de repente se dio la vuelta y me pillo in fraganti tapándose como pudo sus partes que de pudendas no tenían nada:
    
    —¿Qué haces Luis? ¡Me estabas mirando! ¡Eres un cerdo!
    
    Yo no sabía que decir...
    
    —Veras... es que yo... quería decirte... bueno que...
    
    —Sí, sí, ya veo. —respondió ella.— ¡Sal de aquí ahora mismo!
    
    Y me dirigí al salón pensando en lo que le podía decir para disculparme cuando salió ella de la habitación diciéndome:
    
    —Pero si estás casado con mi propia hermana como te has atrevido a espiarme. Cómo vamos a arreglar ...
    ... esto.
    
    —No se lo digas a tu hermana por favor. —dije yo.
    
    —Bueno, pero me tienes que explicar por qué me mirabas a mí. Cuando mi hermana es mucho más guapa y linda que yo, no lo entiendo. Y yo ya soy casi una vieja a su lado.
    
    —No, eso no es cierto. —respondí yo—. Tú eres una mujer espléndida y con un cuerpo de ensueño por cierto.
    
    —Bueno vamos a olvidar el tema. —Me dijo ella.— Anda ayúdame a abrocharme el sujetador del bikini que sola no puedo.
    
    Me dirigí hacia ella con una vergüenza terrible para ayudarla y una vez detrás de ella le abroche el bikini, cuando ya lo había abrochado y me iba a apartar de su lado me cogió las manos y se las puso en sus maravillosas tetas diciéndome:
    
    —Mira las tengo aun bien duritas tócalas, ya que las has visto.
    
    En ese momento me volví a empalmar aún más que antes y supongo que ella lo notó inmediatamente porque estaba pegado a su culo.
    
    —Que te gustan mis tetas, te las querrías comer verdad?
    
    —Si por supuesto que sí. —dije yo.
    
    —Pues comételas y aprovéchate porque no lo volverás a hacer. —dijo ella.
    
    Sin pensármelo dos veces le levanté el sostén y me comí esas tetas que tantas veces había deseado, tirando a mi cuñada en el sofá, le comí las tetas y sus lindos pezones. No pude aguantarme más y le quité la braguita y le comí su lindo coño haciendo que se contonease de placer, hasta hacer que sus jugos saliesen de su cuerpo como un río de lava ardiente.
    
    Hice que se corriera dos veces solo con mi lengua y después le puse ...