-
Las clases de dibujo con una profesora cuarentona
Fecha: 30/06/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Geronimo68, Fuente: CuentoRelatos
En aquellas épocas de mis 18/19, después del debut con la abuela, después de satisfacer a la señora Martha, se dio otra situación por ocurrencia de mi madre. Tenía yo ciertas habilidades para el dibujo y a ella se le ocurrió que mejor tratara de aprovecharlas concurriendo a una profesora para incorporar más conocimientos en la materia. Así fue que me contactó con Rebeca, una profesional bastante conocida. Pintora y además dedicada a la enseñanza. Rebeca era una cuarentona soltera que vivía sola en una casa espaciosa, donde tenía su taller y recibía alumnos. Alta y delgada pero de formas destacables. Yo comencé a concurrir los viernes en el último turno, que era de 18 a 19 horas si mal no recuerdo. Iba con mi block de notas los lápices y así empecé a practicar distintas técnicas; copiando objetos que ella me proponía. En tanto lo hacía, ella solía adelantar sus trabajos o ir preparando nuevos. Cuando yo terminaba me corregía, sugería cambios etcétera. Yo simplemente le ponía el mayor empeño que podía con tal de conformar a mi madre. La profesora Rebeca me tenía paciencia y se portaba simpáticamente conmigo. Ella pintaba preferentemente paisajes, aunque por ahí vi algún desnudo en uno o dos cuadros puestos en un rincón. Pasaron algunos meses y mis avances eran moderados, a pesar de que a la profesora le parecían buenos mis trabajos. Un día llegué y ella se había soltado el pelo, vestía ropa más cómoda y trabajaba en un muy bonito paisaje. Pensé que yo nunca llegaría ...
... a ese nivel de calidad pictórica! -Hermoso trabajo, le dije -¿Te gusta? -Seguro! Me gusta el colorido que tiene! -Bueno, gracias! -¿Sabes? Tengo en proyecto un trabajo nuevo… pero para eso necesitaría un modelo vivo. Pocas veces lo he intentado y me gustaría volver a probar… ¿Te animarías a posar? -Es que… no sé si podré estar mucho rato quieto! -Bueno, tampoco es que no te vayas a poder mover nada… Se puede trabajar un rato, descansar y continuar. Tampoco tantas horas por día. Es cuestión de ir paso a paso. Y puedo darte “vacaciones” de las clases y hacerlo en el tiempo que ahora practicas… -Uh… que mi madre no se entere!!! -Jaaa. No te preocupes. Si pregunta le diré que estamos reforzando lo teórico y por eso no haces dibujos nuevos! Al día siguiente llegué y Rebeca tenía preparado todo como para arrancar. Caballete con hojas de dibujo, lápices y todo lo necesario. -Bien Gerónimo. Has de sentarte en esa banqueta y yo te indicaré la posición. Eeeeh… puedes… puedes quitarte la ropa… en la otra habitación -Eh? Ah… desnudo? -Bueno… claro… necesito plasmar la anatomía. No creas que soy una fresca. Nada más alejado de eso, solo que si no te animas… -No… está bien Me desnudé en la habitación contigua y asomé tapándome las partes. Ella me hizo sentar y me indicó que pose quería tener a la vista. Me miraba como sin querer mirarme. Trataba de verme a la cara pero los ojos se le bajaban. Pensé que no debía apresurarse ya que me habría de ...