1. Las clases de dibujo con una profesora cuarentona


    Fecha: 30/06/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Geronimo68, Fuente: CuentoRelatos

    ... rápidos y profundos. Mi mano viajó hasta abajo para acariciarle la concha y empaparse de jugos. Cargué bien di dedo mayor y con ese lubricante le vine a trabajar el culo. Le metí la mitad y se sobresaltó!
    
    -Despacito por favor… yo… ahí… nunca
    
    Fue todo lo que necesitaba oír para querer ya entrar en ese ojete virgo. Se la saqué de la concha y la apoyé en la otra entrada.
    
    -No, por favor… que me va a doler!
    
    -Voy a entrar despacito… solo la cabecita! (Ya aprendía a mentir en eso!)
    
    Empujé y efectivamente la cabeza se abrió paso. Ella, por instinto, apretó el orificio. Como gran experimentado le di un par de palmadas para pedirle que se aflojara. Entendió y el empuje le alojó media verga en el ano. Despacio retrocedía y avanzaba cada vez más adentro. Se fue acostumbrando y para ayudarla no dejé de masturbarle la concha con los dedos. Así pude cogerla más y más fuerte. Quitaba casi todo el falo y de un envión se lo volvía a embutir. Gemidos y jadeos. Apretada en su ojete, mi verga fue y vino hasta que empezó a anunciarme que pronto acabaría
    
    -Te voy a dar toda mi leche en este ...
    ... culo hermoso!
    
    -Sí, si… esto ya me gusta… dame más. Cógeme!!!
    
    No sé si llegó primero su orgasmo o el mío. O ambos a la vez. Solo sé que le descargué un lechazo interminable y no se la saqué hasta que me salió la última gota. Consumado todo, nos quedamos tirados frente a frente para que ella me besara y nos besáramos una y otra vez.
    
    La hora se había ido volando, ya era tarde. Me vestí y me despedí para volver a mi casa.
    
    Regresé el viernes siguiente y me esperaba. Ni me habló de posar, de dibujos ni nada. Me desnudó sí, pero en su dormitorio. Estaba desconocida y desatada. Me empezó a mamar la verga mientras se desnudaba. Cuando el falo estuvo duro, sencillamente me montó y se lo dejó escurrir en la concha. Me cogió ella. Se movió frenéticamente frotándose en círculos sobre mi pubis y así el orgasmo le llegó enseguida! Le pedí que se pusiera otra vez en cuatro patas pero esta vez volví directo a la vagina. Literalmente la ensarté para acabarle bien adentro, después de un rápido y profundo bombeo.
    
    Lo volvimos a hacer durante algunos viernes más, hasta que dejé de estudiar dibujo. 
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