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Xochi, cómplice de mi madre, incesto y placer (Parte 2)
Fecha: 04/07/2022, Categorías: Incesto Autor: MORADO SUBIDO, Fuente: CuentoRelatos
... pezones. Una perra en celo que no dejaba de gozar en su fiebre vaginal. La cogida tuvo sus diferentes poses, sus jadeos atravesaban el ojo de buey desde donde el protagonismo era placer para los cómplices que en silencio éramos Roxana y yo. — Así puta, así vas a estar siempre, te voy a llenar de leche. —La despreció Paulo. — Me encanta que me ensucies, que me llames tu puta. —Le devolvió mi madre. Las caderas de mi madre comienzan a moverse, acompañan siguiendo el ritmo de la boca de su amante, sus manos arrancan del cabello de Paulo el último orgasmo con un grito final. Roxana y yo nos miramos en silencio, nos abrazamos y nos tiramos en la cubierta, subido sobre ella en posición de misionero, acabé sobre mi short y sobre su bikini en un beso interminable de igual calentura. Todavía cabalgando sobre la pija de Paulo, dejo caer el semen que vertía desde sus entrañas como un manantial de orgasmos, que el temblor de su cuerpo delataba. Mi madre, esa puta hermosa, una vez más se durmió sucia de sexo frente a mis ojos. El rosario aún quedaba dentro de su esfínter. Paulo subió a cubierta y dejó a mi madre en su camarote, dormida. Carlo que estaba junto a “Mena” apoyados en la baranda besándose y franeleando a chupones de labios contra labios, se acomodó el bulto y le sonrió a Paulo, que le asintió con una sonrisa. “Mena” se volteó ...
... mirando la noche hundiéndose en el mar, y fue abrazada por el pelado que la rodeo por la espalda. Carlo descendió al camarote del capitán y mi madre de espaldas a la puerta, boca abajo dejaba ver su concha desnuda, sus labios rosados y el esfínter aún sumiso por el rosario. Carlo se desnudó sacando su negra pija y se clavó en lo profundo del sueño de mi madre, quien exhaló un ahogo profundo alzando su cabeza y dejándola caer nuevamente sobre la almohada, aún más humillada se sentía en ese sueño de placeres y violaciones. Mi madre giró su cabeza, borracha de ron, de sexo y de sueño para adivinar quien la estaba violando, Carlo tomó el hilo de su esfínter y comenzó a quitarle bola por bola, a las cuales ella respondía con un gemido cada vez más intenso, pero el ahogo final fue sentir enterrarse en su ano el tremendo tronco del moreno; que le pegó una tremenda cogida dejándola morir adentro, mientras mi madre giraba de dolor y placer sobre su cintura, vertiendo hilos de semen brotaban de su ano que jugaban entre los labios de sus vulva enrojecida. Hubo un suspiro profundo desde la boca de mi madre que atravesó el camarote, cuando mi mano detrás del ojo de buey se llenó de semen, el cual Rosana fue limpiando con sus labios para besarnos después, mientras mi madre también limpiaba su boca mirándonos de reojo y sonriéndome cómplice una vez más.