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Enculando a la mujer madura
Fecha: 14/07/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... dejó sus diez dedos marcados en las nacaradas nalgas de Reme y ésta hizo lo propio con la colcha utilizando sus incisivos y caninos para desgarrar el tejido en un arrebato de placer. Cayó él sobre ella exhausto y ella se desplomó también sobre la cama. Unidos aún por la polla y el culo, los amantes descansaron un instante antes de probar a desencajarse. Relájate, chica, que esto no sale.. Pidió él algo espantado Se me ha quedado todo tieso. Tira un poco, a ver. Ella con alarma en la voz ¡Aayy, no puedo!. ¡No sale, tía! Haz fuerza, como si fueras a hacer de cuerpo. Reme se estremeció de risa con el eufemismo aquel.¡Ja, ja, ja! Y cada carcajada era un espasmo de sus tripas y un violento apretón de la polla cautiva. ¡A cagar, dices!. ¡Como si fuera a cagar!, ¡ja, ja, ja,..! y Javier se empezó a contagiar de las risas, ya que la situación era cómica a pesar de que polla y culo seguían bien encajados. Uno sobre otra empezaron a relajarse. Si pudiera fumarme un pito, seguro que te soltaba el tuyo… ¡ Ay, no me hagas reír más, burra! Se quejaba él. Oye, ¿tu has estado echando un polvo con alguien esta tarde, verdad? Dijo Reme acomodándose en la cama y mirando con sorna a su amigo que estaba bien a gusto, sobre el mullido cojín de carne. ¿Por qué me preguntas eso? No sé, cabronazo. Será por el pestazo a coño que echabas antes de ducharte, contestó ella risueña. De pronto la polla se empezó a encoger. ¡Ahí va la Hostia! Ya sale, ya sale ¿Con quién ...
... follabas? Masculló Reme apretando su esfínter y bloqueando la salida del cipote. ¡Para, para! No me la aprietes más. No era nadie conocido. ¿Una puta? ¡Serás maricón! Se giró para acoger contra sus tetas al muchacho y estrecharlo posesiva entre sus muslos. ¿Has ido a regalar mi leche a una zorrona de Lavapiés? No. No es una puta, pero no la conoces. Me parece que mientes, y lo haces super-mal. O sea que o sí que es una puta, o.. sí que la conozco.. Oye, me pica mucho el culo. ¿Qué me has echado dentro? La pregunta era ociosa No sé. Javier buscó los labios de Reme. Quería besarla para demostrarle su cariño, pero también para cambiar de conversación. Pero ha sido formidable. Nunca había tenido uno así de fuerte. ¿Vamos dentro de la cama? No, cielo. No te disgustes, pero yo no duermo con los hombres que me follo. Reme rodó sobre sí misma y se escurrió de debajo de Javier. No hace falta que me acompañes, conozco el camino. ¡Ay, mi culo, cabronazo! Vaya, ahora me está resbalando por el muslo tu corrida. Joder, ¿eres un manantial de leche, tú, o qué? Efectivamente, el semen de Javier parecía un reguero que brotaba de la sima, arrastrando parte de la crema azulada y mostrando un extraño riachuelo que se deslizaba ya hasta la pantorrilla de Reme. Se limpió someramente ella con su picardías y se embutió en el batín. Me llevo el cava, que para el caso que le has hecho.. Mañana a las nueve en el hall. Felices sueños, campeón. Y salió del cuarto tapándose el culo con ...