1. Jugando a ser puta


    Fecha: 15/07/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... mi lengua de él... A continuación besé y lamí sus nalgas, luego se incorporó y fui lamiendo su columna vertebral hasta llegar a la nuca. Saqué el calzoncillo. Metí la polla entre sus piernas rozando sus húmedos labios y la moví hacia delante y hacia atrás al tiempo que la besaba en ambos lados del cuello, le mordía los lóbulos de las orejas y le magreaba las tetas. Giró la cabeza y la besé con pasión. Moviendo el culo hacia atrás y hacia delante, me preguntó:
    
    -¿Te gusta tu puta?
    
    -Me encanta.
    
    Cogió la polla con su mano derecha, la frotó en el coño, y siguió preguntando:
    
    -¿Pedias una puta parecida a mí físicamente a ver si al oírte me ofrecía?
    
    No se lo iba a negar.
    
    -Sí.
    
    -Lo sabía, sabía que querías follar conmigo.
    
    Se agachó un poco y metió la cabeza de la polla en su coño, el resto ya me encargué de meterla yo.
    
    -¿Soy cómo esperabas?
    
    Metiendo y sacado en su coño mojado, le respondí:
    
    -Mejor, mucho mejor.
    
    Se volvió a inclinar y le di caña, pero caña brava. Mi polla entraba y salía de aquel coño a mil por hora. S A no paraba de gemir. Se la saqué y le lamí y le folle el ojete con la lengua... Al sacar la lengua de su culo el ojete se cerraba queriéndola, atrapar, pero la lengua salía y volvía a entrar profanado su culo una y otra vez. Sus pezones ya estaban duros a más no poder. Sus gemidos ya anunciaban un orgasmo. Se le metí de nuevo en el coño y me dijo:
    
    -En el culo, métemela en el culo.
    
    Se la puse en la entrada del ojete, que se abrió ...
    ... y se cerró dándole la bienvenida, era cómo si la estuviera besando. Empujé y entró la cabeza en dentro de aquel precioso y duro culo. Mientras se la iba metiendo despacito, centímetro a centímetro, saqué una mano de las tetas y le acaricié el clítoris. Sus gemidos me volvieron a decir que se iba a correr. Esperé que la polla llegase al fondo, froté con celeridad su clítoris, y dijo:
    
    -¡Me corro!
    
    Se corrió cómo una bendita, y yo oyendo sus gemidos y viendo temblar sus piernas y sus tetas, se la saqué del culo, se la metí en el coño y se lo llené de leche.
    
    Al quitarle la polla del coño se sentó en un sofá, y sonriendo me dijo:
    
    -¡Qué rico me vino! Ahora toca pagar.
    
    -Voy por el dinero.
    
    No iba a ir a ninguna parte.
    
    -¿De verdad piensas que iba a vender mi cuerpo por cien euros? Si follo contigo es porque tengo ganas.
    
    -Como hablaste de pagar...
    
    -Con una buena mamada. Ven.
    
    Fui, me arrodillé delante ella, metí mi cabeza entre sus piernas y lamí su coño.
    
    Con cara de sorpresa, me preguntó:
    
    -¡¿Qué haces?!
    
    -Comerte el coño.
    
    -Está asqueroso.
    
    -Me gusta comerlo así, después de corrido.
    
    S A se recostó en el sillón, y me dijo:
    
    -Si te hace ilusión, come.
    
    Al poco de empezar a lamer su clítoris la leche de mi corrida comenzó a salir del coño junto a sus jugos. La lamí y con ella pringada lamí su clítoris de nuevo. S A gemía en bajito, y gimiendo en bajito me cogió la cabeza, me la llevó a sus tetas, y dijo:
    
    -¡Qué cachonda estoy!
    
    Lamí los ...