1. Amo mi trabajo


    Fecha: 15/07/2022, Categorías: Confesiones Autor: JORGEFAG, Fuente: CuentoRelatos

    Hola, mi nombre es Jorge y les voy a platicar una gran experiencia que tuve en mi trabajo.
    
    Soy valuador de construcciones, y cierto día me llaman para hacer un trabajo de valuación en una casa que tienen rentada, después de convenir precio y términos le digo al cliente que necesito ver la casa, normalmente cuando están ocupadas hay que avisar con tiempo a los habitantes, ya que suele ser incómodo. Al parecer no les importo y me citaron en la dirección, llegamos y los dueños llamaron al timbre, y salió una mujer madura, como de 40 años (espero no haber faltado en mi pronóstico), ella al reconocer a sus arrendadores les pregunto que se les ofrecía, ellos le explicaron que yo tenía que entrar a la casa a registrar datos para hacer el avalúo.
    
    Al notar el clima tenso le comente a la señora, que si gustaba que yo fuera otro día, no había problema, ya que por experiencia sé que a veces encuentra uno cosas que no debe ver en una casa (desorden, suciedad y cosas intimas).
    
    Ella me miro de una forma que me hizo sentir un poco incómodo (tal vez se enojó pensé), así que le di mi teléfono y le dije, tómese su tiempo y me avisa para venir, le comente, no se llevara mucho tiempo. Les indique a los dueños, que yo volvería cuando ella me lo indicara y les sugerí que nos fuéramos, para destensar la situación.
    
    Salimos de la casa y conversamos en la calle sobre términos del trabajo, el tiempo de entrega, el costo, etc., estuvimos algunos minutos, nos despedimos y subí a mi auto y a ...
    ... las pocas cuadras sonó mi teléfono, me detuve y conteste, era la habitante de la casa, me dijo que si gustaba podía pasar en ese momento, a lo que respondí que de inmediato.
    
    Regrese y llame al timbre de nuevo y abrió ella, volví a saludar y me pidió que pasara. Soy un poco distraído así que no advertí a la primera que ella se hizo un cambio de ropa, anteriormente salió con ropa deportiva y tenis, pero ahora, traía un vestido y zapatos de tacón.
    
    En fin, empecé mi trabajo, le indique que pasaría a todas las habitaciones que elle me permitiera pasar y que tomaría fotografías de todas las habitaciones a lo que me respondió que estaba bien.
    
    Empezamos por las habitaciones comunes: sala, comedor, cocina y mientras iba registrando todo trataba de hacer platica con ella, me dijo se llamaba Norma, que tenía 42 años (acerté en mi pronóstico), que era casada, pero el marido prácticamente no estaba por su trabajo de ventas por todo el país, que tenía dos hijos que estaban en la escuela, en resumen, estaba sola.
    
    Mientras me platicaba los sola que se sentía, comencé a mirarla detenidamente, tenía un cuerpo muy bien proporcionado, se notaba su cintura corta, unas amplias caderas, suculentas nalgas, unas increíbles pantorrillas, además de un buen par de tetas.
    
    Ella continuaba hablando pero yo ya no le ponía atención, me dedicaba a ver su cuerpo y a imaginarme como sería tenerla, de tal manera que se empezó a hacer evidente una gran erección.
    
    De esta manera llegamos al cuarto ...
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