1. Primera vez infiel. Se entrega sin reservas


    Fecha: 19/07/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    ... untó la mano. - Frota en su teta!, quiero ver los pezones con mi semen.
    
    Es momento de intimidad, algo más que contacto físico, los besos renuevan el compromiso de ir por más, está dispuesta a experimentar todo lo que ve en la película porno del tv. Las imágenes van más allá de su limitada fantasía. - Esto que ves en la tv era tu fantasía?
    
    - No, es mucho más, cosas que no imaginaba
    
    - Y ahora ves cómo lo disfrutan, no sientes un poco de curiosidad por probarlo?
    
    - No sé… pero si me llevas y enseñas cómo hacerlo… me animo.
    
    - Eres toda mía?
    
    - Hoy, ahora, sí
    
    - Para todo?
    
    - Sí… para… todo, sí.
    
    Volvimos al cuarto enfundados en la salida de baño, antes de llegar a la cama le había deshecho el lazo que me obstaculiza ver su cuerpo desnudo.
    
    - Esos kilos que dices tener de más no hacen mella en mi gusto, tu inexperiencia te hace casi virgen, me seduces.
    
    Volvimos al juego de seducción, mi boca se une a la suya vertical, las sensaciones eróticas renacen, abrazado a sus nalgas, entre sus piernas giramos hasta un perfecto 69 está. .
    
    Desde abajo, separé los labios, introduje la lengua y comencé a paletear su interior, su boca cerca del miembro, duda, no sabe cómo hacer, solo tiene la demostración de la película del tv.
    
    No exijo, solo puse la mano en la nuca y empujé levemente para acercarla más, el resto intuición y atrevimiento. El primer contacto, tímido y breve, mis gemidos alientan, se atreve más que al beso.
    
    - Ahhhh, qué bueno, qué delicioso ...
    ... sentir tu boca caliente
    
    El elogio la anima, le pone ganas, comienza una tímida mamada, los dientes rozan más de lo usual. - Vas bien, muy bien, cubre los dientes con los labios, hazla jugar en tu boca, mover la lengua, trata de entrar entre el prepucio y la cabeza.
    
    Aprende rápido y bien, sus ganas pueden más que la técnica. Pasa las manos debajo de mis nalgas, comienza a entusiasmarse en la mamada. Mi trabajo en su sexo la excita y desconcentra. - No puedo chupar y gozar tu lengua al mismo tiempo, dame un respiro, cuál va primero.
    
    - Tu primero, mientras te como la conchita.
    
    - Ah qué ricooooo, así me puedo mover
    
    - Si, mueve que te como todita. Sientes los dedos jugando en la colita.
    
    - Síiiiiiii, me gusta, me voy a venir si sigues así…
    
    Era tiempo de hacerla desear, detuve el paleteo, el dedo juguetón probando el “marrón”. Generosa de caderas, y el culito blanquito, lampiño total, estrecho y tímido, tentador, muero por ponerla dentro. Tan solo falta un detalle, se le frunce cuando meto el pulgar, teme al dolor, sus gestos elocuentes.
    
    Bajé el ritmo de la chupada, regulé el nivel de excitación, alargué el disfrute, la incomodidad del cosquilleo y tensión, justifican y compensan con la intensidad y lujurioso placer del orgasmo que estalla en sus entrañas.
    
    - Papi, rebueno, me estás matando, no puedo aguantar más. No estoy preparada para este ritmo de calentura, me hiciste venirme, ni sé cuántas veces.
    
    Con la boca colmada de sus jugos, siento el aleteo de ...
«12...456...10»