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Mi amiga Ana
Fecha: 24/07/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... me iba a comer una pija que no era la de Jorge, pero solita me fui acercando, oliendo todo, le empecé a pasar la lengua por toda la pija, le chupé los huevos, y traté de meterme todo en la boca. Creo que lo hacía muy bien porque me detuvo varias veces diciéndome que lo iba a hacer acabar. Él a su vez me mandaba varios dedos en la concha y cada tanto me agarraba la cara para besarme y después me hacía seguir chupando. En un momento le pregunte: “no me vas a coger?” “Si” me dice, “pero vamos a un hotel, te parece?” “Si”, le digo. Me arreglé la ropa, entré y le avisé a mi amiga que iba a dar una vuelta con Beto. Le dije que me espere. “Anda tranquila “, me dice. De ahí al hotel no me saqué la pija de la boca, el no paró de decirme guarangadas, lo que me ponía más caliente. Cuando llegamos al hotel estacionó el auto y subimos a la habitación, me quise abrochar la camisa y me dice que suba en tetas, le obedecí y subi la escalera mientras me iba tocando el culo. Ya adentro de la habitación me arrodillé y me acercó la pija a la boca, era grande de verdad y no me entraba toda, estaba enloquecida con esa verga y la situación, el me seguia diciendo cosas sobre mi cuerpo o lo puta que era e iba a ser. Cuando sacaba la cabeza de mi boca, hilos de saliva quedaban colgando, los agarraba con la lengua y la seguía lamiendo. También le dediqué su tiempo a los huevos. Me los metía en la boca y los masajeaba con mi lengua. Yo mucho no hablaba, ya sea porque tenia la ...
... boca llena y estaba recaliente, pero en un momento le pedí que me coja. “De tu novio ni jodete”, me dice. “Mirate en el espejo como te estás comiendo esta verga, mira qué pedazo de puta sos!!”. Y la verdad era que ya me había estado observando y me calenté cuando me vi. “Cojeme ya!”, le pedí. “Si nena”, me dice y me empieza a bajar los pantalones, tenía la concha que volaba, ansiaba ese pedazo de carne adentro mío. Me acostó en la cama y me mandó dos dedos primero y tres después, me pajeó unos segundos y me lubriqué más, sentí algo en esa zona, unas contracciones, sacó sus dedos se subió arriba mío y apoyó la punta en la entrada de mi concha, apoyé mis manos en los costados del torso y lo miré a los ojos, me la empezó a meter toda de una, despacio. No nos apartamos la vista en ese momento, ni parpadeé. Cuando estuvo toda adentro me sentí llena, un placer que no había tenido nunca. Mis musculos internos se contraían y aflojaban a un ritmo lento y placentero. Dentro de mi cabeza pasaban mil cosas, estaba cogiendo con Beto, mi profe, que estaba muy lindo y con un físico increíble, también le estaba poniendo los cuernos a mi novio, y me mentía con justificaciones inútiles, y lo que sobresalía de todo era descubrir que me gustaba coger, y todo lo demás no importaba. Me estuvo cogiendo así un rato, acabé varias veces, me salía una cosa espesa y blanca de la concha que le dejaba en la pija, después de un rato me puso en cuatro y me empezó a dar así de perrito. Me tiraba ...