1. Memorias inolvidables (cap 19): Los 30 días antes de la fuga


    Fecha: 26/07/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... tan felices. La verdad es que recatada solo es Mercedes, aunque es la mejor de todos los hermanos; Rosario es más viva y ya va por el tercer novio que se deja plantado.
    
    Hemos pasado un día muy bueno. Rosario no se ha puesto el sujetador de su bikini. Nadie le hemos dicho nada, ni hemos manifestado sorpresa. Lo que me ha sorprendido es que una de las veces que yo entraba en el agua. Rosario se ha venido conmigo y me ha dicho: «De los tres hermanos, eres el que más larga y gruesa la tiene; yo he mandado a paseo a mis novios, porque tienen la pichula muy pichulina que casi no se ve. ¿Me dejas tocar la tuya?». «Tócala a tu gusto», le he dicho. Ha intentado masturbarla, pero Eleuterio venía hacia nosotros y lo ha dejado. Luego hemos nadado los tres. Rosario nada muy bien, parece un pez.
    
    18 de junio (lunes)
    
    Es la hora del desayuno. Estoy en el comedor. Intento desayunar en paz y en silencio. Se presenta mi madre que sale de la cocina. Están todos mis hermanos alrededor de la mesa sentados en sus respectivos sitios. Mi padre ha acabado su desayuno y contempla a sus hijos. Mi madre mira a mi padre y dice: «¿Qué miras tan feliz?». Mi padre contesta: «A mis hijos todos juntos, son mi alegría». Dice mi madre: «Vaya que sí, ¿qué alegría puede haber con la desgracia que nos ha correspondido tener?». «Esa cosa que está frente a ti, mira a tu hijo maricón, míralo», respondió mi madre.
    
    Dijo muy seria Mercedes: «Mamá, ¿por qué mortificas a Miguel de esa manera?, ¿no sabes que a ...
    ... la vez nos mortificas a todos nosotros?». Respondió mi madre: «¿A vosotros?, ¿es que sois también maricones? «Yo, sí, mamá, yo soy lesbiana», respondió Rosario. «Eso queda bien para las chicas jóvenes pero un buen hombre lo arregla todo», respondió mi madre.
    
    Se dirigió a mí con dedo amenazador: «Una semana tienes de tiempo, o dejas esas ideas tuyas de ser maricón o te vas de esta casa, hasta el sábado te doy de tiempo. Si no te corriges en esta semana, no te aguanto más, el domingo no quiero verte en en esta mi casa».
    
    Yo callé. Mi momento se me acerca. Eso lo tenía claro. Oigo a Mercedes que protesta: «Esta no es solo tu casa, mamá, es casa de papá, de todos nosotros, somos familia». «Tú, cállate, descarada, esta es mi casa, ¿entendido? ¡¡¡mi ca-sa!!!». «Pero, papá, di algo», dijo Mercedes. Mi papá lloraba callado, como un canalla que se había quitado los pantalones en favor de su mujer.
    
    Me he levantado y me he ido todo el día fuera. Cuando salía, oigo a Rosario que dice: «Si se suicida Miguel, tú serás la culpable y papá contigo; te denunciaré y testificaré contra ti».
    
    He regresado hoy muy tarde. En mi habitación me he encontrado un bocadillo y una gaseosa de medio litro. Como tenía hambre, me lo he comido y te escribo esto, diario mío, para que sufras conmigo.
    
    21 de junio (jueves)
    
    Los hermanos hemos ido otra vez a la playa juntos. Gracias a ellos he comido bien. Los dos días anteriores he comido lo que mis hermanas me dejan en mi dormitorio sin saberlo mi ...