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Mi prima Nadia entrega su virginidad a mi hermano… y a mi
Fecha: 27/07/2022, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
Mi hermano Joel (26 años) tenía a Nadia, nuestra prima, sujeta por los cabellos, le cogía la boca con todas sus ganas. Brutalmente. Nadia lloraba y se ahogaba con cada embestida. Traté de ayudarla pero mi hermano me paró en seco. Joel: no te metas, a menos que vos también quieras jugar. Me estuvo provocando toda la noche, haciéndose la gata. Varias veces me tocó la pija y me miraba desafiante. Hasta recién que entró a la habitación bailando sexy y tocándose. Bueno, ahora es mi turno de jugar con ella. Yo: te entiendo, pero piensa que es una chiquilina, solo tiene 18 años. Joel: que se joda, para que se mete con tipos bastante más grande que ella. Y que agradezca que es solo por la boca. En realidad Joel, por más que me pese, tenía razón. La pendeja se había pasado de lista. Yo la había visto y era como él decía. Me quedé mirando y Nadia tenía suerte que no la penetrara porque mi hermano está bien dotado como pude ver. Cuando terminó en su boca, la soltó, yo la sostuve y la llevé a nuestro cuarto. Nadia lloraba y temblaba. Nadia: Por qué me hizo eso? Yo solo jugaba. Yo: Nadia, sos chica, muy linda, tenés lindo culo y tetas. Te vi como refregabas tu culo en su pantalón en el boliche. Tuviste suerte que no te agarre ahí mismo, te meta al baño y te de caña. Y perdiste cuando entraste a su cuarto, eso ya no se lo bancó. Nadia: si, entiendo, pero es mi primo. Yo: primo lejano, y es un hombre. Por suerte en la casa que estábamos alquilando por las ...
... vacaciones estábamos solos, ya que nuestros padres se habían ido hacía una semana. Pero nos quedaba una semana y no sabía que más podía pasar. Cuando desayunamos los tres, Nadia estaba con la mirada baja, ni lo miraba a Joel, que en cambio le clavaba la mirada lo mismo que a mí. Nos fuimos a cambiar para ir a la playa. Estaba en eso, cuando Joel abrió de repente la puerta de nuestro cuarto. Yo estaba desnuda a punto de ponerme la malla. Nadia estaba en el baño. Joel se quedó parado y me miraba. Yo apenas atiné a sentarme y taparme los pechos. Me preguntó por su malla y le dije que estaba colgada. Cuando salió de la habitación respiré aliviada. Pero debo reconocer que sentí un lindo cosquilleo excitante, por el hecho que me viera desnuda. Me preguntaba si le gustaría mi cuerpo. Soy petisa, solo mido 1,57, medio rellenita pero con lindo culo y bastantes tetas. Obviamente Nadia está mes fuerte que yo. Pero a mis 25 años he sabido disfrutar mi cuerpo y hacer gozar a mi pareja. Fuimos los tres a la playa y me di cuenta que Joel disimuladamente me miraba. Yo estaba con una malla enteriza, y bastante escotada y calada en las piernas. Nadia, que estaba con una bikini no muy chica, estaba a mi lado, ni se quería acercar a Joel. Joel: me voy a nadar un rato. Yo: con cuidado, ojo las corrientes que a vos te gusta nadar bien adentro. Joel: tranquila. Muchos años de natación habían marcado su cuerpo. Flaco, con buena musculatura y 1,80 metros de altura, lindo de cara, era ...