1. Espiando a mi sexi vecina madura


    Fecha: 30/07/2022, Categorías: Confesiones Autor: Donni, Fuente: CuentoRelatos

    ... curiosidad y decidí fisgonear el patio de la señora González. Para mi fortuna, esta ocasión la encontré acalorada, lo único que llevaba puesto eran unos shorts que resaltaba su trasero firme y con los pechos al aire. Ese par de tetas están deliciosas, sus delicados y respingados pezones provocaron mi deseo por cogérmela.
    
    Cabe destacar que no es fácil husmearla. El riesgo de ser visto desde la casa de las Orellana en cualquier momento, es muy grande. Sin embargo resultó interesante y ahora les explico la razón.
    
    Este jueguito de husmear a mi vecina aunque no todas las noches, duró varias semanas. En ocasiones lograba ver algo tan sensual como lo que les he narrado y otras veces nada.
    
    De repente una noche, cuando me disponía a husmear a mi vecina, me percaté que una luz dentro de la casa de las Orellana estaba encendida. Me pareció muy extraño, a esa hora de la noche siempre suelen estar dormidas y su casa totalmente a oscuras. Decidí posponer mi objetivo por temor a ser visto por alguien y me fui a dormir.
    
    La noche siguiente, pasó lo mismo. Parecía como si repentinamente les había surgido el hábito de dejar una luz encendida dentro de su casa toda la noche y esta vez pude distinguir una silueta detrás de una de las ventanas. Esto me preocupó, ya que comencé a pensar que a lo mejor, alguna de las Orellana me hubiera pillado y ahora me estuviesen vigilando.
    
    Al principio sentí temor, pero luego me relajé y decidí jugarle una broma a cualquiera de las ...
    ... Orellana que me estuviese husmeando. Cabe destacar que las hijas de la señora Orellana tienen entre 35 y 40 años y sus nietas alrededor de sus 18 y 20 (hagan sus cálculos si desean). Todas son lindas y tienen su atractivo.
    
    Esa noche me quedé viendo películas hasta la madrugada. Alrededor de la 1:00 am, como era costumbre, decidí apagar todas las luces e ir a husmear a la señora Gonzáles, pero esta vez sería distinto. Esta vez decidí sacarme por completo la ropa y así, completamente desnudo, con una firme y potente erección de 19 cm decidí salir a mi terraza. Me sentí libre a la vez que excitado y nervioso, me excitaba el hecho de estar husmeando a mi vecina estando desnudo mientras, posiblemente, alguna de las chicas de la familia Orellana veía mi erección iluminada por las luces de la calle. Debo agregar que esto, fácilmente imprimía en la pared de la terraza mi silueta y la sombra de mi pene en medio de la noche.
    
    Husmeé a la señora Gonzáles por unos momentos mientras me masturbaba al aire libre de mi terraza. La luz en la casa de las Orellana seguía encendida, me pareció escuchar algunos pasos en el patio de la señora Orellana, me excitaba el hecho de pensar que alguna de las mujeres estuviese espiándome. Los nervios y la emoción elevaron mi excitación, el glande de mi verga brillaba con la luz de la calle y después de un rato, una enorme eyaculación explotó de mi pene hinchado. Me levanté, bajé a lavarme y luego regresé a mi habitación para descansar ...