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Tenía ganas atrasadas
Fecha: 31/07/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... vientre y su ombligo. Lentamente quité los dedos del chochito. Mojados de jugo, los iba a chupar, Diana, me cogió la muñeca, se llevó los dedos a la boca y los chupó. Volví a meter la cabeza entre las piernas de mi sobrina, y con la lengua plana lamí su chochito de abajo arriba. Me detuve en el clítoris y lamí de abajo a arriba, de arriba a abajo, hacia los lados y alrededor. Diana, me cogió la cabeza y movió la pelvis de arriba a abajo a toda pastilla, y en segundos, me dijo: -¡¡Me corro, otra vez, tío, me corro otra vez!! Le metí la lengua en el chochito y sentí los gemidos de placer de Diana mientras aquella delicia se abría y se cerraba apretando mi lengua. Saboreé los jugos de la corrida, unos jugos con sabor agridulce. Al acabar de correrse la volví a besar y Diana volvió a probar el sabor de sus jugos, un sabor que le encantaba. Me eché a su lado, y le dije: -La cosa va bien. -Vas a perder la apuesta, tío, es imposible que me hagas correr seis veces en una hora. -Impossible is nothing. -Carry on then. Tercer orgasmo. Se escuchaba: Bulerías, de Bisbal, cuando con una cinta roja en las manos, le dije: -Date la vuelta, preciosa. Diana, se dio la vuelta, y mientras le ataba las muñecas, me dijo: -Ya no hay nada con lo que me puedas sorprender. Le até las manos, le di la vuelta. Me puse de rodillas entre sus piernas. La cogí por la cintura y la levanté, la atraje hacia mí y le metí la cabeza de la polla dentro de su chochito. ...
... Diana, me dijo: -Reconozco que en esta posición nunca lo hice. -Para todo hay una primera vez. Le hice cosquillas en las costillas. Diana, se retorcía con la risa y la polla entraba y salía de su chochito empapadita de jugos. -Caaabrón. ¡Jejeje! -cosquillas- ¡Jajaja! -cosquilas- ¡Jajaja! ¡Cabrón! -cosquillas ¡Jejejejaja...! Con el jejeje y el jajajaja, fue metiendo toda la polla dentro del chochito. Llegó un momento en que las cosquillas se fueron, y con ellas las risas, lo que dio paso a los gemidos. Le agarré las tetas, aquellas tetas grandes, con grandes areolas marrones y gordos pezones, aquellas tetas que me traían loco, y la follé al estilo martillo pilón, dando fuerte, hasta el fondo y sin condón "¡Plon, plon, plon...!" Al martillo pilón siguió la metralleta: "¡Ratatata...!" Diana, al ratito, arqueó su cuerpo, cerró los ojos, y exclamó: -¡¡Me vengo! ¡Y cómo se vino! Parecía que se estaba derritiendo cómo un azucarillo en un café. Mi polla se moría por descargar, pero aún no era la hora. Debía esperar. Cuarto orgasmo. Dejé que descansara un par de minutos. Se escuchaba la canción: La camisa negra, de Juanes, cuando le dije: -Ponte a cuatro patas. Sonrió, al decir: -No quieres perder tiempo. -No. Se puso en la posición del perrito, pero con la cabeza apoyada en la cama. Mi lengua cuan gatita cariñosa se fue frotando desde su chochito a su ojete. Le di una palmada en cada nalga. Hice círculos con la lengua en la entrada del ojete. Le ...