1. El incesto de los incestos


    Fecha: 09/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    Andrea acababa de cumplir 24 años y tenía la misma estatura que su hermano, 1, 70. Sus ojos eran negros y su cabello castaño y muy corto. No era gorda ni delgada, sus tetas tenían grandes areolas oscuras y pezones medianos, sus caderas eran anchas, su cintura estrecha y su belleza era discutible.
    
    Alfredo tenía 32 años y era un hombre de lo más normal. Estaba en la cocina vestido solo con un delantal e iba a hacer una tortilla de patatas con mucha cebolla. Su hermana, que estaba desnuda cómo él y se sentaba en una silla de la cocina, le dijo:
    
    -Tienes un culo precioso, Alfredo.
    
    -El tuyo sí que es precioso y además envicia.
    
    Andrea cogió un cigarrillo de una cajetilla de Winston que había sobre la mesa y antes de encenderlo con un mechero le dijo:
    
    -El tuyo también envicia. ¿Crees que somos unos guarros por comerlos?
    
    -Lo somos, y lo sabes, hermana.
    
    Andrea se acercó a su hermano mientras pelaba una patata, le arrimó las tetas a la espada, lo besó en el cuello y le echó una mano a la polla. Alfredo giró la cabeza, le dio un pico, y después sonriendo le dijo:
    
    -Y a ti te gusta que sea una guarra, guarro. Tengo ganas de correrme otra vez.
    
    Echó una calada y después tiró el cigarrillo en el fregadero, donde se apagó al estar este mojado. Alfredo le dijo:
    
    -Eres incansable.
    
    -Paso muchas necesidades.
    
    Meneando su polla le mordió el lóbulo de una oreja. Alfredo se quedó quieto con el cuchillo en una mano y una patata en el otro. Andrea se puso en cuclillas, ...
    ... abrió sus nalgas con las dos manos y le lamió y folló el ojete con ganas. Lamia cómo una perra y le follaba el culo al estilo de los conejos, luego se dio la vuelta y con sus manos en las nalgas de su hermano le mamó la polla. Alfredo, le dijo:
    
    -Desde luego saliste bien caliente, Andrea.
    
    Sacó la polla de la boca para decir:
    
    -Bien puta, Alfredo, bien puta. Si supieras la cantidad de pajas que me hago pensando en hombres...
    
    Alfredo le habló con voz fraternal.
    
    -Anda, ponte en pie, traviesa.
    
    Se levantó, la morreó y después le magreó y le comió las tetas... Hizo que levantara una pierna y pusiera un pie sobre el borde del fregadero. Su ojete y su coño quedaron a su disposición. Le lamió el ojete y se lo folló con la lengua a ver que le decía, y le dijo:
    
    -Te veo venir.
    
    -Ya va siendo hora de que te desvirgue el culo.
    
    Por vez primera iba a dejar que la polla de su hermano jugase con su trasero.
    
    -Si me duele mucho, paras.
    
    -Sí, no tienes más que decir que pare y pararé.
    
    Alfredo cogió la tarrina de la margarina en la nevera, untó el dedo pulgar con ella y besando sus nalgas se lo metió dentro del culo. Andrea gimió con el gusto que sintió. Alfredo le dijo:
    
    -Se ve que te gusta.
    
    -¡No me gusta, me encanta!
    
    Después de un par de minutos de follarle el ojete con el dedo, le preguntó:
    
    -¿Quieres que te la meta?
    
    -Prueba a ver si entra.
    
    Untó la polla con margarina, le acercó la punta al ojete, empujó y le metió la punta, Andrea dio un pequeño ...
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