1. Madre e hija en la misma cama


    Fecha: 09/08/2022, Categorías: Incesto Autor: MrTaboo, Fuente: CuentoRelatos

    ... paladar no estaba hecho para disfrutar con ese tipo de sabores pero hice de tripas corazón y chupé todo cuanto pude. Deslizaba mi lengua de arriba abajo a lo largo de toda su abertura, mordisqueaba su clítoris con mis labios y metía y sacaba un dedo de su vagina. Procuré que ningún centímetro sensible de su piel escapase a mí.
    
    Al poco rato, no sin cierto alivio, dejé de hacer todo aquello y cogí el pene de plástico. Estaba todavía pringoso de mis fluidos y la crema que le había puesto mi madre, pero consideré oportuno añadirle un poco más por si acaso. Pocos segundos después, el pene, nuevamente untado de crema, se deslizaba en el interior de mi madre. Lo hice con mucho cuidado y atenta a su expresión para no hacerle daño y, sin embargo, entré con la mayor facilidad. Pronto pude comenzar a meter y sacar el instrumento y pronto mi madre comenzó a gemir.
    
    A pesar de ello, no me conformé con meterle y sacarle el trozo de plástico y volví a sumergirme en las olorosas aguas de su entrepierna. No hubo suerte y continuó sabiendo mal pero, como la otra vez, seguí con aquello. La postura no era muy cómoda precisamente y me costó un ...
    ... rato coordinarme para hacerlo todo a la vez. Por suerte, pronto lo conseguí y mi madre lo empezó a disfrutar de verdad.
    
    A los pocos minutos, de la misma manera que había hecho yo, agarró las sábanas y las apretó. Esa era la señal, se iba a correr, aumenté el ritmo con el que la penetraba al mismo tiempo que su cuerpo se tensó. Lamí todo lo rápido de lo que fui capaz su clítoris y un gemido bastante audible se escapó de su boca. Estaba teniendo el orgasmo, el primero en muchos años provocado por una chica No paré para no cortarle la diversión y esperé a que estuviese completamente relajada para hacerlo. Cuando todo hubo terminado, me tumbé a su lado en la cama y me abrazó.
    
    Desde entonces, repetimos cosas como ésta a menudo, ella me da placer y yo se lo doy a ella. Mi madre parece más feliz y yo también lo estoy. Sin embargo, sigue sin dejarme que me quede encerrada en casa y me obliga a salir con otras personas. Yo sigo siendo heterosexual y supongo que algún día me enamoraré y me volveré a emparejar. Aun así, me he prometido que seguiré volviendo a casa para complacer a mamá y estoy segura de que ella sabrá guardarme el secreto. 
«12345»