1. Escapada a la montaña con mi madre (VIII)


    Fecha: 10/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Edipo14, Fuente: CuentoRelatos

    ... tenías ganas de tragártela... Ufff...
    
    -Gggaahhh -ella hacía lo imposible por mamar mientras de vez en cuando se la sacaba de la boca para pajearme con su propia saliva- Dios hijo es que la tienes tan rica... Ayer de noche probé hasta a meterme mi polla de goma en la boca, pero necesitaba tragarme la tuya amor... -dijo para seguir chupando-
    
    -Pues chupa... Aaghhh sí dios chupa todo lo que quieras preciosa...
    
    -Mmm... ¿Y tú qué cielo? ¿No tienes ganas de chuparle algo a mami? -dijo ella poniendo morritos con esa voz de niña que a mí tan cachondo me ponía-
    
    -Pensé que nunca me lo pedirías... Ven aquí amor que te lo voy a comer bien comido.
    
    Tras esto ella se puso de pie para después sentarse en mi cara en posición de 69, de forma que pudiera seguir con su mamada. Yo por mi parte tampoco tardé en ponerme manos a la obra. Conforme su culo se acercaba a mi cara pude sentir el calor que emanaba del coño de mi madre. Estaba tan apetecible como de costumbre, gordo e hinchado y con ese precioso color rosadito que se le ponía cuando estaba cachonda a más no poder. Ahí fue y empecé a chupar su pequeño clítoris con todas mis ganas, a lo que ella contestó comenzando a gemir y frotándose contra mi cara mientras tragaba polla con más y más energía. En ese momento se me ocurrió algo que sabía que la excitaría, algo que seguramente nunca le hubieran hecho. Me chupé un par de dedos y con bastante saliva comencé a frotárselos por la zona exterior de ano introduciendo muy ...
    ... suavemente la falange del dedo índice, todo esto mientras continuaba con mis lamidas. Esto hizo que de primeras pegara un leve salto de la impresión, soltando incluso brevemente mi polla. Pero no pasaron ni dos segundos cuando retomó su mamada y comenzó de nuevo a disfrutar, esta vez incluso apretando más su coño contra mi boca.
    
    Tras unos buenos minutos de los dos disfrutando tanto lamiendo como siendo lamidos, acabamos explotando en un orgasmo casi compenetrado a la perfección. Yo comencé a eyacular primero, a lo que ella respondió metiéndose mi polla en la boca para poder tragar tanta lefa como fuera posible. Apenas un par de segundos después y conmigo todavía expulsando semen, ella comenzó a correrse también gimiendo tanto como podía, ya que todavía tenía la boca ocupada. Con un dedo casi entero metido en su culo y su hijo con la boca abierta lamiendo todo su coño, de su interior comenzaron a brotar a toda potencia chorros y chorros de corrida los cuales me supieron a elixir divino.
    
    Mantuvimos la posición unos minutos para terminar de saborear los fluidos el uno de otro. De hecho mi madre le puso tanto empeño que mi polla no dejó de estar empalmada en ningún momento pese a haberme corrido, algo que no me había pasado casi nunca. Finalmente nos desenganchamos y ella se acostó encima de mí con las piernas abiertas, restregando su todavía palpitante coño contra mi abdomen mientras nos besábamos como dos buenos amantes que, al fin y al cabo, era en lo que nos habíamos ...
«12...567...10»