1. Confesiones prohibidas (1): El comienzo


    Fecha: 11/08/2022, Categorías: Confesiones Autor: ivancampbell, Fuente: CuentoRelatos

    ... hace luchar todos los días por lograr que entienda lo equivocada que está; pero simplemente no cree lo hermosa que es ni en sus dotes tan deseables que posee. Sus senos; según ella… pequeños, pero que en realidad tienen el tamaño perfecto como para realzarlos con un leve escote y para ser masajeados con mis toscas manos, me encanta cuando los trae libres en la intimidad de nuestro hogar y se marcan sus pezoncitos bajo la prenda de turno. Su culo es mi perdición, me descontrola y me vuelve un animal esclavo de sus primitivos instintos: grande, redondito y suavecito como la ceda. Pero que le viene en perfecta armonía con su delicada figura. Según ella, tienes demasiado y se quitaría un poco, pero primero muerto antes de dejar que haga tal atrocidad al atributo que alimenta mis deseos más pervertidos. Ese día en cuestión caminábamos por las calles céntricas de la ciudad, que, a pesar de haber restricción de salir solamente a hacer lo estrictamente necesario y bajo autorización escrita; estaban atestadas de gente. Mi andar se vio ralentizado, puesto que llevaba de la mano a nuestro pequeño y sus cortas piernitas, ella, con su característica personalidad distraída y despreocupada que me encanta; nos adelantó, sacándonos una distancia considerable. Mantuve esa distancia de algunos pocos metros, los cuales no eran los suficientes como para perderla de vista, pero que nos volvían dos completos desconocidos. Comencé a observarla detenidamente, me encantaba como interactuaba con el ...
    ... mundo que la rodeaba, fluía entre las personas con su hermoso y sensual toque al andar: un leve meneo casi imperceptible a simple vista que hace con sus nalguitas, que marcan cada uno de los pasos que da. No podía dejar de mirarla, se veía hermosa, radiante e iluminaba las grises calles. Durante ese corto lapso que me tomó alcanzarla la velocidad del mundo se redujo, casi al punto de detenerse por completo, mientras mi corazón comenzaba a latir cada vez más fuerte, y la temperatura en mí comenzaba a subir, me gustaba lo que veía y disfrutaba cada segundo. Me hice uno más entre el tumulto, un extraño más entre la multitud ajeno por completo a su vida. Así fue como me di cuenta de las muchas miradas que robaba, llamaba poderosamente la atención de la mayoría de los machos que se percataban de su presencia, que comenzaban por clavarle sus miradas, las cuales se convertían en miradas calientes de deseo y lujuria. La recorrían con la vista de pies a cabeza haciendo una marcada detención en su hermoso culo, algunos más atrevidos desde muy cerca, otros hacían comentarios apagados en sus bocas que de seguro exclamaban degenerados comentarios. En ese momento exacto fue que algo prendió dentro de mí, una excitación incontrolable, casi eléctrica me recorrió de pies a cabeza alojándose directamente en mi pene; con la capacidad de hacerme acabar en ese mismo instante. Con cada paso que daba se acrecentaba más y más esta deliciosa sensación de perversión y malicia, tuve que recurrir a la ...
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