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Descubriendo un Mundo Nuevo 2
Fecha: 14/08/2022, Categorías: Incesto Autor: maeztred, Fuente: RelatosEróticos
... palanquita de dirección y tú lo coges con tu mano derecha y haces los movimientos, los golpes y todo eso con los botones que es más liado… - Vale. Esta vez fui yo quién eligió la postura, quité mi brazo de alrededor de su cuello, me agaché a la derecha de ella, como un futbolista que espera para la foto de equipo, puse mi mano en la parte derecha del mando y, entre los dos comenzamos unos más que torpes movimientos; nos daban hasta en la foto del carné de identidad y el mando no paraba de vibrar. Sin dejar de mirar a la pantalla, María pegó, literalmente, el mando a su pecho derecho sobre la camiseta, arrastrando así mi mano hacia este, con lo que sentí un escalofrío al sentir aquella forma redonda y dura, maravillosa…y un momento después, despacio, bajó su mano derecha hasta el botón de su pirata, lo desabrochó, bajó su cremallera hasta la mitad y la mano siguió su camino hasta hacerla desaparecer por la parte delantera de sus amplios pantalones. Me quedé atónito y no sabía como reaccionar. Intentaba rozar, en lo posible, torpemente, ese maravilloso pecho, mucho mejor que cualquiera de los dos que había podido tocar en el pasado, de forma fortuita y que poco disfruté, (escasos de tamaño y en plena oscuridad). Este era un pecho soberbio, de un tamaño considerable, se adivinaba exquisito, firme, pertenecía a una chica muy guapa, que además, ¡era mi hermana!. Me concentré para que el juego continuase y el mando siguiera vibrando con una cierta continuidad, porque me ...
... daba miedo que, si paraba, se rompiese la magia de aquel momento, pero mi inexperiencia no me permitía ver que, en aquel instante, mi hermana ya había pasado el punto de no retorno y no iba a parar. Y no paró, miraba la pantalla y entrecerraba los ojos, separó más las piernas y el movimiento de su mano dentro del pantalón se hizo más evidente aún, mientras presionaba con fuerza el mando sobre su pecho, comenzaron los primeros jadeos y algún gemido - Aaaahh, aaaaahhh, Uuuuufff, uuuuufff, ummmmm, ummmmm Yo no podía más, y tan salido como estaba, tan caliente, como pude llevé mi mano izquierda, la que tenía libre, al cordón que aseguraba mi bañador, tiré torpemente de él lo que pude y llevé mi mano a mi rabo para hacerme una paja a escasos 40 cm. De mi hermana, que en ese momento me ofrecía una visión magnífica, de primera fila de un espectáculo como nunca había visto. María vio mi gesto y temí que parase o que se molestase, pero lo único que hizo fue quitarme el mando, levantar ligeramente su culito un instante de mi sillón, dejar bajar un poco más su pantalón hasta sus ingles y hacer desaparecer el mando por dentro de él, dirección a su vagina. No pude más, me incorporé y me puse de pie, con mi miembro a media camino entre su pecho y su cara, y comencé a masturbarme mirando a mi hermana que cada vez aceleraba más sus movimientos, cogiendo el mando por un lateral e, imagino aún que acariciándose o introduciendo la otra en su coñito, (no me dejó verlo en ningún momento, solo ...