-
Mi prima se viste de novia (Capítulo 14)
Fecha: 15/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... Julia quedaba en cuatro arriba de la cama. -Mmmm – escuché salirle de la boca, cuando volvió a apretar sus labios con fuerza. Nuevamente me dispuse a apreciar el momento. A sentir la tibieza del ano de mi prima apretándome el dedo. Girarlo, lentamente, para ir, de a poco, metiéndoselo más profundo. A disfrutar de sus gestos mientras se lo sacaba para metérselo de nuevo. A ver como de a poco iba cediendo la resistencia y comenzaba a disfrutarlo ella también. Fue cuando comprendí que ese espectáculo no había sido pensado para mí, que percaté que en mi cerebro quedaba lugar para una gota más de morbo. Esa bombacha era para que la disfrute otro, no yo. Quien debía estar en mi situación era su marido, no su primo. Me estaba por coger un culito vestido para otra persona. Y entonces mi mente rebalsó de excitación, de morbosidad y de perversión. Esta vez dudaba seriamente si habría lugar para siquiera un solo pensamiento más sobre lo prohibido. Jamás me había sentido tan completo. Ese fue el segundo exacto en donde una bomba explotó en mi cabeza, un monstruo que ya conocía se apoderó de mí. Ya no había ni siquiera tiempo para razonar. Como si la luna sobre el océano infinito que veíamos tras el ventanal del balcón estuviese llena, una fiera animal se encarnó en mi piel para hacerle, de una buena vez por todas, el culo a mi prima. Me acomodé de golpe para penetrarla, con la mente completamente distorsionada. Con una mano la tomé del pelo y ya sin nada de ...
... paciencia, le punteé la entrada del ojete sin piedad hasta que la cabeza, nuevamente, recibió el cálido abrazo del esfínter del orto. -Ahh.-dijo cuando sintió el glande. – Ahhh – cuando ya la mitad de mi pija se encontraba en su interior. – Ahhhh – cuando la sintió entrar entera, luego de un “Trac. Trac. Trac.”, que pensé que había sido un desgarro. Comenzó a gritar de dolor cuando quise empezar a bombearle. Me frené y como una muestra de cariño, se la deje un rato quieta, toda adentro del culo. Julia movía la cabeza y los gritos se fueron transformando en gemidos. Ahora parecía ser ella quien quería comenzar a moverse y dejé que lo haga. Se la metía y se la sacaba, a penas, ella solita, moviendo su cintura de adelante hacia atrás todo lo que podía. La agarré de las caderas para volver a tomar el control y se la empujé con fuerza hasta el fondo de la cola. Con una mano tironeé de su pelo para hacerla levantar y que su oído quede más cerca de mi boca. -Ya tenés la colita hecha. – le susurré -¿Te gusta el pito de tu primo adentro del culo? Me respondió que sí, entre gemidos. Y nuevamente le empuje la verga con fuerza. -¿Te gusta ser mi puta del culo? ¿Te gusta? – pregunté con tono más firme. – Decime que sos. Decime. – le ordené un segundo después. Julia apenas podía respirar. Entre el dolor y la excitación que tenía le resultaba muy difícil poder emitir alguna palabra. -La puta del culo. – dijo al fin. – Soy la puta del culo. Comencé ahí nomás a meterla y ...