-
Mi prima se viste de novia (Capítulo 14)
Fecha: 15/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... presentes, a su alrededor, en cada paso que da sobre la alfombra roja, hacia una nueva vida. Esa emoción no era muy complicada para identificar. Era amor. Amaba a mi prima con toda mi alma. Pero que no se entienda mal. No la amaba de la forma en la que ama un novio enamorado. La amaba porque a su lado yo era muchísimo mejor persona. Ella sacaba lo peor de mí, lo peor de lo peor, pero tenía ese poder infinito de convertirlo en algo mejor. Y era tan claro que yo hacía lo mismo con ella... Lo entendí todo cuando la vi vestida de novia. No disfrazada. No jugando. No para calentarme ni a mí, ni a su futuro marido, ni al chinito de las tarjetitas. No para impresionar a los críticos que parecen salidos de una historieta, cuando hablan mal de la ropa que usa uno. Vestida de novia como si fuese un ángel. El ángel que ya sabía que era. Que ya sabía que tenía a mi lado. Vestida de novia, ante mis ojos y sin vestido, mi prima me enseño que eso que se movía en el aire, entre nosotros dos y solo entre nosotros dos, era amor. Verdadero. Puro. Tomando la forma más humanamente posible entre dos personas que comparten esos sentimientos. Me puse de pie y le tiré una latita, que otra vez agarró al boleo. Me acerqué con los ojos un poco brillosos, la besé y propuse un brindis. -Por mi prima, que se viste de novia -dije al aire, antes de dar un sorbo de cerveza. -Por tu prima, que se viste de novia para que le hagas la cola -respondió. Y aunque Julia ya sentía que iba a desmayarse ...
... de tanto alcohol, también bebió un sorbo para dejarme conforme. Luego, el ángel esquivó mi cuerpo y caminó hasta el pie de la cama. Allí puso sus manos sobre el colchón y dándole un segundo extra al morbo, arqueó la cintura y levantó la cola. La movió de un lado hacia el otro, como para llamarme. Mi mirada estaba perdida entre la fina línea de tela blanca que quedaba entre los cachetes de la colita que me iba a coger y los movimientos tan sensuales de mi prima borracha. Esa era, sin duda alguna, otra de las postales que quedaría en mi memoria por siempre. Para hacerle un cuadro y ni gastarse en ponerle un marco. Nada podría mejorarlo. Me quedé inmóvil un momento más, para apreciarlo. Sentí que era la primera vez que realmente le veía el culo entangado a mi prima. O la primera vez que realmente me detuve para observarlo con atención. Verlo tan entregado, redondito y duro, del tamaño justo para mis manos, me hizo delirar la imaginación todavía un poco más. La forma y los elásticos de la lencería ajustándose a las curvas de sus nalgas, con agujeros pequeños pero que alcanzaban para que el blanco de su piel contrastara con el blanco de la prenda tan íntima que llevaba puesta. Di un paso para acercarme y cuando puse una mano en la parte de la bombacha que tenía metida entre los cachetes del culo, mi prima subió una rodilla al colchón. La otra pierna la subió cuando le hice la tanga a un costado. Y sin pensarlo de más le introduje el dedo índice en la cola, justo cuando ...