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Daniela mi prima, una pasión prohibida (3)
Fecha: 20/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Incester, Fuente: CuentoRelatos
... me llenaba de orgullo el haber encontrado su punto de escape. Se vino a chorros en mi mano, salpicando sus muslos interiores, ese bendito short amarillo así como la alfombra, era inoloro. Me encantaba hacerla mi mujer, enseñarle. Unas veces con ternura, otras veces con tanto deseo hasta enseñorearme de esta preciosa joven, recuerdo que una de tantas fue en el patio a la vuelta de la casa, mi tío encerando su coche, mi primito viendo la televisión, y mi tía cocinando, nos encontrábamos arreglando el jardín del patio, ella con ése bendito short amarillo, que solo al verselo puesto sabía que ella odiaba usar ropa interior al usarlo, en fin, se encontraba reclinada con las nalgas para arriba, y en sentido juguetón, le dije: “con permiso, no estorbe!”, al mismo tiempo de un arrimón que casi la desbalancea, ella tomó tierra y me la arrojó, comenzamos a jugar y a reírnos, de pronto le dije con arrojo: “tengo ganas de hacértelo aquí mismo! Tomándole las manos para evitar me siguiese aventando tierra, con el rostro muy cerca, esa mirada transformada, me tomó la palabra y restante me dijo: “házmelo aquí!”. Tomó los bordes de una maceta reclinándose dejando ver sus labios a través de las rasgaduras de ese mentado short. Sudé frío y a la vez un adrenalina corrió por todo mi cuerpo, me llevaba lejos de los límites y la cordura; mis dedos deslizaron el zipper de mi bermuda, saqué cómo pude mi extremidad ya tiesa, dirigí el glande acercándome más, entre las rasgaduras hallé la ...
... corriente río arriba, y siii. Allí al aire libre, por ambos lados expuestos, y siendo visibles desde los techos. Me comprometí a embestirla, en forma de castigo, y sabiendo que iba a ser un escándalo, jejeje. Tomé precauciones colocando una mano en su boca. Arremetí contra esas paredes que ya se habían acostumbrado a mi forma, me recibían, cada vez más húmedas, no sé si era inconsciente su manera de omitir resistencia a mis embistes, que se ponía apretadita, vientre joven tratando de contenerme, lo único que me resistían eran sus pompis, jejeje. Que rico era eso me fascinaba, no me inmutaba, siempre la inundaba y me empuñaba a dejarlos bien adentro, esos espasmos eran gloriosos, sin una gota más, robándome toda la energía viril. Eso era jugar sobre un precipicio, en cuestión de segundos, me guardo la extremidad morcillona, Dany vuelve a su postura erguida y mi tía a metros de distancia convocando a sentarnos a la mesa. Casi nos da un paro cardíaco a los dos. Los meses transcurrían, y se hacía notable como a mí Dany se le ensanchaban las caderas. Muchas veces mi conciencia me acusaba pero no podía luchar contra eso. Fui su primera vez en muchas cosas, nos contábamos todo, reíamos... Orgullosamente la instruí a como sobar y masajear un pene, y como aguantar teniéndolo más allá de la garganta, varias veces practicamos, varías veces le prometí no venirme antes de tiempo, muchas veces fallé en el intento, jejeje. A cómo sujetarme las nalgas hasta tenerme adentro de su ...