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Follando en la cocina con su marido en cama
Fecha: 27/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... le volvió a quitar la cinta de la bata y le comió las tetas, ni cuando se agachó y su lengua subió y bajó entre los labios de su coño, ni tampoco cuando lamió y chupó su gordo clítoris. -¿Nunca le echas leche, cuñada? Lola siguió adelante con la infidelidad. -A veces. Lola puso el agua a hervir para hacer el café. Luis Manuel le levantó la bata y le lamió el ojete, las piernas se le cerraron y con ella el culo. Las volvió a abrir y dejó que se lo comiera bien comido. Mientras se lo comía le preguntó: -¿Qué tal el viaje, Luis Manuel Luis Manuel le respondió: -Bien, Lola, bien. Desde la habitación le preguntó el hermano: -¿Ya le perdiste el miedo a volar? Cogió a su cuñada en volandas, la arrimó a la pared, le clavó la polla en el coño y mientras a Lola se le hacían chiribitas en los ojos, le respondió al hermano: -Quieres ver que sí. Lola abrazada a él le comió la boca. Luis Manuel la folló dándole suave para no hacer ruido, pero clavándola hasta el fondo. Lola tan solo tardó un par de minutos en correrse en la polla de su cuñado. Al acabar la puso en el piso y le lamió el coño. A Lola le gustó. Le echó las manos a la cabeza y se la apretó contra ella. A Fernando no le gustó que dejaran de hablar, y es que encima de machista era celoso. -Estáis muy callados. Estaban ocupados, las manos de Luis Manuel magreaban las tetas de su cuñada y su lengua se metía dentro del ano pasaba por el periné, después subía por el coño, lamía el ...
... clítoris y lo acababa chupando. Lola tapaba la boca con una mano con miedo a que se le escapase algún gemido. Luis Manuel le preguntó: -¿Qué quieres oír? -¿Háblame del vuelo? -No puedo. Hice cosas que no puede oír tu mujer. Le clavó la lengua en el coño, apretó sus pezones con cuatro dedos y después siguió lamiendo, desde el ojete al clítoris. -Mi mujer ya está crecida, cuenta. -Lo hice con una de las azafatas. -En tus sueños. -No, en el lavabo. -Y voy yo y me lo creo. -Me da lo mismo que lo creas o no. -Supongamos que lo hiciste. ¿Era guapa? Luis Manuel dejo de lamer unos segundos, miro a su cuñada, ella lo miró a él y antes de seguir lamiéndole el coño, le respondió: -Preciosa, es preciosa. -¿Francesa? -Gallega. Lamió más aprisa de abajo a arriba apretando la lengua contra el coño. A Lola le comenzaron a temblar las piernas y se corrió en la boca de su cuñado. El agua hervía cuando Lola acabó de correrse. Cogió un tazón y le echó el agua, el café y el azúcar. A Fernando le llegó el aroma del café. -Huele que alimenta. -¿Te llevo uno, Fernando? -¡Ya me lo ofreciste dos veces y sabes que no puedo tomarlo! ¡¿En qué coño estás pensando, puta?! -Perdona, se me había olvidado. Luis Manuel le puso una mano sobre la cabeza. Lola se puso en cuclillas y se la mamó hasta que sintió que se corría, entonces se la sacudió y su leche fue a para sobre las baldosas del piso de la cocina. Luego Lola cogió un trapo y limpio la leche y ...