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4. Vicente
Fecha: 28/08/2022, Categorías: Gays Autor: Las Piedras Amo, Fuente: CuentoRelatos
Con motivo de mi cumpleaños mis padres me regalaron un viaje de vacaciones y para que no me fuera solo, porque ellos seguían trabajando, me motivaron para invitar a Vicente, yo encantado. Vicente, le pidió prestado su carro a su padre y una mañana soleada salimos de aventura, rumbo al mar. La vista de Vicente en shorts ajustado y camiseta, su tremendo bulto que parecía cobrar vida propia y que no dejaba de tocarse, con sus piernas morenas, muy bien torneadas y de sus fuertes brazos y pecho, hicieron que durante todo el camino mi excitación solo creciera, mi culo ardía. Nos hospedamos en un hermoso hotel, en la habitación podía palpar la tremenda excitación de Vicente, para calmarnos un poco, nos cambiamos y nos fuimos a la piscina, donde pasamos el resto del día, Vicente, festejando mi cumpleaños y tomando cerveza de lo lindo, de tal manera que cuando nos fuimos a acostar iba muy alegre, abrazado a mí y cantando a todo pulmón. Ya en la habitación, me dirigí al baño y cuando salí, el espectáculo más hermoso se presentó ante mis ojos: Vicente completamente desnudo estaba sentado en una silla de frente al baño y me miraba con una hermosa y sexual sonrisa, cuando lo miré el dirigió su vista a su verga cubierta con un hermoso moño de regalo que como un fierro apuntaba hacia arriba, yo me quedé pasmado y de pronto supe que mi sed de sexo se habría de calmar por siempre, mirando aquel hermoso trofeo… Lo que se ofrecía ante mis ojos era una imagen fantástica: un ...
... hombre, mi mejor amigo, la persona a quien más conocía, en el esplendor físico, que me había brindado su protección, afecto y apoyo desde siempre, dispuesto a ayudarme y dueño de un sensual cuerpo, moreno, poderoso, limpio y en el centro de este la mejor verga que hubiera imaginado en mi vida. La escena no podía ser más erótica para mí, de pie, frente a mi mejor amigo cuyo cuerpo sólo podía inspirar un deseo irrefrenable de sexo, un deseo intenso, la vista de su cuerpo sólo generaba en mí un sentimiento de excitación plena. Vicente sin dejar de sonreír se puso de pie y se dirigió hacia donde estaba yo, que completamente sorprendido veía como toda aquella masa muscular se movía, no les miento si les digo que mi estómago empezó a revolotear de emoción, parecía que Vicente se desplazaba en cámara lenta, no podía despegar la vista de su verga que orgullosa se movía al ritmo de los pasos que daba su dueño, por un momento pensé, ¡todo eso va a ser para mi! Y yo feliz. - Feliz cumpleaños, querido Me abrazó con delicadeza y después procedió a darme el beso más largo que había recibido hasta entonces, nuestras lenguas se aferraron y no querían soltarse, sentía que me ahogaba prácticamente entre sus brazos, sus manos comenzaron a acariciarme por todas partes, desnudándome, mientras su verga furiosa chocaba entre los dos, yo sentía perfectamente los latigazos de ese poderoso tronco. Cuando nos separamos, se me quedó viendo fijamente y dijo, por fin, se me hizo, yo comencé a ...