1. 4. Vicente


    Fecha: 28/08/2022, Categorías: Gays Autor: Las Piedras Amo, Fuente: CuentoRelatos

    ... reír y él se sorprendió, yo le contesté, al contrario, al que se hizo fue a mí, entonces ambos comenzamos a reír.
    
    Procedió a acariciar con ternura todo mi cuerpo, que ansioso sólo esperaba que fuera penetrado una y otra vez, aunque el tamaño y grosor de su verga convertía a esa tarea en un verdadero reto.
    
    Con deleite comencé a besarle comenzando por la boca y bajando poco a poco, el cuello, los pezones, que poco a poco se endurecieron, fui recorriendo con calma el contorno de su pecho hasta que impaciente dirigió mi cabeza hacia su hermoso miembro, comencé a acariciar con la lengua toda la extensión de su verga desde la base, donde dos hermosos huevos destacaban, hasta la punta, que palpitaba ansiosa por recibir la caricia.
    
    Pude sentir como se estremecía de pasión ante cada nuevo mimo, como pude me introduje una parte de su verga y comencé a meterla y sacarla le hice una chaqueta con mis labios, lengua y dientes, mientras se contorsionaba de placer gimiendo con ganas.
    
    Cuando sintió que se iba a venir me detuvo, procediendo a su vez el a acariciarme, dedicando atención a mi culo, que fue destino de sus labios, sentí como empezó a lamerlo, dilatando poco a poco, mi cuerpo era recorrido por sus duras y expertas manos, y de pronto comenzó a introducir uno de sus dedos, que hizo presión en el recto, mi excitación brutal.
    
    Con una calma infinita, mientras su verga temblaba de excitación y estaba completamente dura, al punto de la explosión, pero firme, comenzó de ...
    ... nuevo, a acariciar mi culo, llenándolo con sus dedos, pronto sentí como uno, me invadía, comenzando a abrirme poco a poco a fin de recibir mi regalo de cumpleaños.
    
    Después de untarme un poco de crema, consideró que ya estaba preparado, se levantó, pudiendo ver a esa extraordinaria verga que ya dejaba ver algunas gotas de espeso semen y me acomodó de a perrito al borde de la cama, tomando mi cintura con ambas manos y con firmeza y dirigiendo su enorme verga, la acomodó en la entrada de mi cuerpo y sin advertirme me introdujo de un solo golpe la cabeza, yo brinqué de dolor, emoción, gozo, deseo, placer, éxtasis.... por fin, ya no era virgen.
    
    Con infinita calma comenzó a meterlo, poco a poco, avanzaba y retrocedía, sin dejar de acariciarme, cuando completó, comenzó a moverse, pronto sentí sus embates furiosos, que buscaba penetrarme todo, hasta que lo logró, para iniciar un movimiento frenético que en pocos instantes condujo a una explosión interminable de semen, que me llenó por completo.
    
    Cayó encima de mí y así acostados, uno sobre otro, estuvimos algunos minutos, jadeando de placer, sintiendo en el interior de mi cuerpo, bien ensartada, su verga.
    
    Poco a poco y sin despegarnos, nos levantamos y cuando su verga desocupó mi cuerpo un torrente de semen cayó al suelo, diciéndome.
    
    - ¿Ya viste como me tenías? No te imaginas cuántas chaquetas en tu honor, terminaron en el piso.
    
    Procedimos a asearnos, para iniciar de nuevo.
    
    Una vez ya limpios y acostados en la cama, ...