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Madre e hijo, experiencias eróticas (III)
Fecha: 30/08/2022, Categorías: Incesto Autor: SoyEdipo, Fuente: CuentoRelatos
Un día al llegar de trabajar, encontré a mis padres discutiendo porque mi madre quería ir a la casa del pueblo. Dicha casa es una casa familiar compartida por abuelos, tíos y primos. Mi padre no quería ir, no le gustaba, algo que a mi madre le irritaba mucho. Pasó una semana, y una tarde mi madre me dijo: -Paul cariño, ¿a ti te importaría llevarme al pueblo y estar el finde? Ya que tu padre nunca quiere ir, y el este fin de semana tiene que estar con el abuelo, nos podíamos ir los dos. Lo cierto es que a mí el pueblo me daba igual, pero dados las últimas situaciones vividas con mamá, accedí de inmediato. El viernes previo a irnos al pueblo mamá se fue de comprar al centro aquella tarde. Me escribió para preguntarme si quería algo de ropa, que ya que estaba allí, me miraba. Yo no necesitaba nada así que le dije que no se preocupase. Mi sorpresa llegó unos cuantos minutos después con una foto que me envió, de ella en el probador preguntándome su opinión, sobre si le quedaba bien o no. La foto era una pura delicia, un sujetador rojo, que le colocaba los pechos de forma sugerente y sexy, esos pechos rebosaban en aquella lencería. Sin dudarlo, aproveche a decir que le quedaba muy bien. Así pues, cuando llegó el sábado, cogimos el coche y fuimos al pueblo, no estaba a más de una hora de trayecto, y la idea de estar solos allí mamá y yo sonaba genial en mi cabeza. Llegamos temprano, y abrimos la casa, estaba bastante fría puesto que era una casa grande. Hacia un ...
... año además habían comprado una pequeña parcela al lado para hacer un pequeño patio donde daba el sol, y donde había unas tumbonas colocadas una junto a la otra. Tras comprobar que todo estaba bien, salimos al patio y mamá me propuso la idea de tomar el sol. -Un poco de vitamina D nos vendrá bien –dijo ella. -Si, además hace buenísimo –dije yo mientras me quitaba la camiseta y me ponía un pantalón corto de deporte. Mamá se retiró la camiseta que llevaba y el pantalón de chándal que se había puesto, quedándose únicamente con sujetador, aquel que me enseñó en la foto y unas bragas, algo que a mí ya comenzó a alegrarme la vista. Al poco rato de estar tumbados, mama se incorporó un poco y desabrochó el sostén, dejando libres esos pechos tan preciosos que me encantaban. Mi erección comenzó a hacerse evidente ante esa vista tan bella. Cuando llevábamos media hora al sol, este empezaba a pegar fuerte. -Deberíamos ponernos crema cariño –dijo mamá mientras cogía un bote que tenía cerca. -Sí, porque si no nos vamos a quemar, que el sol ya calienta mucho –dije yo. -A ver túmbate boca abajo que te pongo en la espalda –me dijo mama mientras se sentaba al borde de su tumbona. Me gire, y pronto note la crema fría en mi espalda, las manos de mama la recorrían en suaves círculos masajeándome, y podía notar sus pechos rozarme la espalda cuando se inclinaba para llegar mejor al otro lado de esta. -A ver date la vuelta que te echo ahora por el pecho y luego me echas tu ...