1. Madre e hijo, experiencias eróticas (Partes I y II)


    Fecha: 03/09/2022, Categorías: Incesto Autor: SoyEdipo, Fuente: CuentoRelatos

    ... puso su ropa ajustada, y un top nuevamente que hacia sus pechos muy sugerentes. El entrenamiento fue bien, sudamos, nos rozamos, y llego el momento de la ducha.
    
    Yo ansiaba escuchar a mi madre sugerir la misma idea, y para mi fortuna, así fue:
    
    -Bueno Paul, ¿nos pegamos otra ducha juntos? –dijo sonriente.
    
    -¡Claro! -Accedí yo, haciendo énfasis en el entusiasmo que ello me suponía.
    
    Nos desnudamos en el baño, y entramos de nuevo a la ducha juntos. Siguiendo un proceso parecido a la última vez. Mamá tomo el jabón y comenzó a enjabonarse los pechos, en un movimiento suave, circular y constante mientras me observaba con una suave sonrisa. Yo la miraba mientras iba echándome jabón por el pecho. Entonces, ella se acercó a mí, con sus manos llenas de jabón y comenzó a masajearme el pecho, situándose cerca de mí y de la erección que en ese momento tenía. Al poco me dijo:
    
    -Venga date la vuelta, que te enjabono.
    
    Yo, haciendo caso, le di la espalda y me deje hacer.
    
    Mamá comenzó a pasar sus manos por mi espalda, frotando en círculos suave y maternalmente. Al poco, comenzó a pasar las manos hacia mi pecho bajando desde mis hombros. Para poder llegar más cómoda, se acercó a mí, y fue entonces cuando pude notar sus pechos en mi espalda, y el roce de sus pezones erguidos, y como los movía sutilmente en mi espalda, a la par que me acariciaba el pecho.
    
    -Enjabóname tú ahora cariño –me dijo.
    
    -Claro mamá, gírate –dije yo.
    
    Me dio la espalda y comencé a enjabonársela. ...
    ... Me acerque mucho a ella y, tras dudarlo un poco, forcé el roce de mi pene erecto en sus nalgas. Pude darme cuenta que mamá dio un leve respingo cuando lo notó. Decidí intentar hacer el mismo movimiento que ella había hecho conmigo. Comencé a frotar sus hombros y empecé a bajar despacio por delante, haciéndole una especie de masaje. Mamá soltaba leves gemiditos de gusto, y me colocó sus manos sobre las mías. Por lo que no me atreví a bajar más hacia sus pechos.
    
    Nos aclaramos el jabón con el agua, y salimos de la ducha. Nos comenzamos a secar frente a frente. Mamá se frotaba los pechos con la toalla, mientras yo me secaba el torso dejando ver mi erección. Pude observar que mama me recorría con los ojos de arriba abajo y percibí una pequeña sonrisa disfrutona en su rostro. Cuando se terminó de secar, se acercó a mí y me dio un abrazo. Notaba sus pechos pegados al mío, y mi pene erecto rozando su vientre.
    
    -Gracias cielo –me dijo mientras me daba un beso de nuevo cerca de los labios.
    
    Y se marchó a su cuarto a vestirse mientras yo observaba su culo moverse mientras se alejaba.
    
    Esa noche claro está, me masturbe recordando sus pechos en mi piel y mi pene erecto rozando sus nalgas.
    
    Al fin de semana siguiente, mi padre no tenía que cuidar de mi abuelo, así que como no iba a poder entrenar y luego ducharme con mamá, opté por irme a entrenar a la calle solo.
    
    Cuando volvía a casa vi un mensaje de whatsapp de mamá, que decía:
    
    “Que pena, hoy he echado en falta nuestro ...