1. Madre e hijo, experiencias eróticas (Partes I y II)


    Fecha: 03/09/2022, Categorías: Incesto Autor: SoyEdipo, Fuente: CuentoRelatos

    ... entrenamiento, y sin duda una duchita juntos, ducharme sola no es tan divertido (emoticono de guiño con lengua)”
    
    Los días pasaron y yo solo deseaba que mi padre no estuviera ese fin de semana siguiente.
    
    El jueves a la tarde fue mi madre quien me dijo:
    
    -Oye, papá no está el finde, se va con el abuelo, así que a ver si entrenamos juntos –mientras me guiñaba un ojo.
    
    Yo esboce una sonrisa y respondí afirmativamente, y lo cierto es que no cabía de la emoción.
    
    El día llegó, y no hizo falta mediar mucha palabra, pues ambos queríamos entrenar. Así lo hicimos y esta vez fue yo quien le dije:
    
    -Bueno, vamos a darnos esa duchita que me decías el otro día ¿no? –sonriendo.
    
    -Pues si, que además hoy me va a sentar muy bien que me masajees –dijo mamá.
    
    Nos desnudamos y entramos a la ducha.
    
    Mamá se puso bajo el chorro de agua, ya que entró primero, y decidí acercarme a ella mientras me daba la espalda con idea de que notase mi erección en su culo. Entonces ella se giró, y quedamos frente a frente muy pegados mirándonos fijamente, quedando la punta de mi pene rozando su bajo vientre. En esos segundos que nos quedamos así, se sentía una tensión sexual muy potente. Finalmente mamá me dejo pasar bajo el agua y ella cogió el champú y el jabón.
    
    Comenzamos a enjabonarnos, y llegó el momento en que mamá me pidió que me diera la espalda para enjabonarme, y para mi sorpresa me abrazó por la espalda pasando sus manos por mi pecho y abdomen. Cuando frotaba esta zona rozaba en ...
    ... ocasiones mi pene con el dorso de la mano haciendo ver que era sin querer. Yo en esos momentos estaba muy excitado, por ese roce, notar su vientre en mi lumbar, casi pudiendo notar su vello púbico rozándome y sus generosos pechos apretados contra mi espalda.
    
    Me tocó el turno de enjabonarla, y repetí el proceso de la última ocasión, juntándome mucho a ella dejándola sentir mi erección en su culo, salvo que esta vez ella lo esperaba ya. Cuando llevaba un rato masajeándole los hombros y la espalda, mamá tomó mis manos con las suyas, las deslizo por el lateral de sus pechos, permitiéndome fugazmente rozarlos, bajo hasta sus caderas, y me hizo rodearle el vientre con sus manos, quedándome esta vez yo muy pegado a ella. Tan pegado estaba que mi pene estaba aprisionado contra el culo de mamá, y además ella se movía ligeramente haciendo que mi pene le rozase las nalgas.
    
    Finalmente y tras un rato así mama se giró me dio un beso en la mejilla, y dijo:
    
    -Vamos a aclararnos ya cielo.
    
    Ella se empezó a remojar y salió primero y se rodeó el cuerpo con la toalla. Cuando salí de la ducha ella abrió la toalla, brindándome una imagen deliciosa de todo su cuerpo desnudo, ese cuerpo que deseaba desde hacía años, y que ahora parecía más accesible a mis deseos sexuales. Nos rodeó a ambos con la toalla para secarnos, y quedamos pegados frente a frente, sus pechos con mi torso, su vagina próxima a mi pene erguido.
    
    Al cabo del rato se separó de mi, me volvió a dar su ya habitual beso en ...