1. Incesto al lado del río del pazo


    Fecha: 07/09/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... de su vagina, y luego salió, volvió a entrar y salió de nuevo para lamer su labio izquierdo, después lamió su labio derecho y luego los dos labios al mismo tiempo. El coño ya estaba abierto cómo una flor. Le levantó el culo, le lamió el ojete y el periné y luego, cómo si la lengua se hubiese vuelto loca, comenzó a subir y a bajar del ojete al clítoris cada vez más y más aprisa. En cuestión de segundos Leonor comenzó a sacudirse y entre sacudidas y gemidos se corrió torrencialmente.
    
    A acabar de correrse se echó boca arriba sobre la ropa y le dijo:
    
    -Me corrí cómo una puta, papá.
    
    -Cómo una zorra, cielo, cómo una zorra.
    
    Atilano le abrió las piernas. Le frotó la polla entre los labios y en su clítoris, clítoris que tenía el glande fuera del capuchón. Tiempo después cuando comenzó a gemir le dijo:
    
    -Cógela y frótala tú en el chocho.
    
    -Coño, papá, di coño que suena mejor.
    
    -Cógela y frótala en el coño.
    
    La cogió. Atilano le echó las manos a las tetas. Se las magreó mientras la frotaba. Leonor no tardó ni un par de minutos en exclamar:
    
    -¡Me corro, papá, me corro!
    
    Al correrse Leonor, Atilano vio su cara de placer, vio cómo temblaba y se corrió en la entrada de su vagina.
    
    Acabó de descargar y Leonor seguía corriéndose. Metió la cabeza entre sus piernas y lamió su coño encharcado con sus jugos y con leche. Leonor encadenó tres orgasmos seguidos en menos de tres minutos.
    
    Tardó un tiempo en ...
    ... recuperarse, pero cuando lo hizo subió encima de su padre para follarlo. Quiso meter la polla, pero no le entró, le dijo:
    
    -Métemela tú, papa.
    
    Atilano la cogió por la cintura y fue empujando poquito a poco. Leonor le daba las tetas a mamar mientras el glande iba entrando despacito. Entraba medio centímetro y se la quitaba, otro medio centímetro y se la quitaba... Cuando iba por la mitad Leonor besó a su padre, empujó con su culo y metió todo el glande. El dolor agudo que sintió hizo que le mordiera el labio inferior. Después besándolo y saboreado el sabor de la sangre que había hecho en el labio la fue metiendo ella poquito a poco hasta que la polla llegó al fondo del coño. Con toda dentro Atilano mojó un dedo en la boca y con la yema acarició su ojete haciendo círculos sobre él. Al ratito Leonor le dijo:
    
    -Eres un travieso.
    
    -Y tu maravillosa, hija.
    
    -¿Tanto como para hacer lo que te pida?
    
    -No lo dudes
    
    -Córrete dentro de mí y hazme un hijo, papa.
    
    Atilano le dio la vuelta a su hija, la puso debajo de él y besándola la folló despacito. Al ratito Leonor le echó las manos al culo, lo apretó contra ella, movió el culo alrededor y al sentir la leche de la corrida de su padre, le dijo:
    
    -¡Me corro contigo, papá, me corro contigo!
    
    Temblando de placer se fundieron en un beso, y mientras se besaban sus corridas se juntaron.
    
    Leonor quedó preñada. Llevaron años follando sin que Eugenia se enterase.
    
    Quique. 
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