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La familia Polanco Llanera en Nochevieja
Fecha: 12/09/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... mandaron a otra? —Claro que me acuerdo. Acabaron por explotar en carcajadas a costa de sus padres. Lucas aprovechó el momento y subió otro nivel a su madre que sintió el placer llegarle hasta el cuello y erizarle la piel, ya estaba en el nivel siete. —No, hijo, no. Eso es intimidad. El coche es nuestro o sea que estábamos en nuestra propiedad y el jardín más de lo mismo… otra cosa es que nos espíen. —Sofía apenas podía aguantarse la risa y Lucas negaba con la cabeza ante los argumentos de su padre. —Tienes razón, cariño, no les hagas caso. La culpa es de los vecinos viciosos que miran. Susana levantó la copa hacia su marido y ambos brindaron. Sus miradas rezumaban fuego, siempre habían tenido el ardor sexual de un adolescente y ahora, a pocos años de llegar a la cincuentena, no la iban a perder. —Lo del cine… —añadió Susana a sus hijos, mientras uno de ellos le volvía a dar una vibración de nivel siete— no hay pruebas de ello. Por lo que no cuenta. —¡Que cara tienes, mamá! —Rebatió con rapidez Sofía— si te pusiste las bragas en el coche. Todos rieron con fuerza de nuevo mientras la cena se iba terminando. Lucas no perdió la ocasión y cuando las risas se iban apagando, subió otro nivel y accionó el botón mandando un nuevo cúmulo de placer a su madre. Susana se estremeció de tal forma que las piernas le temblaron y tuvo que levantarse como un resorte colocándose de pie delante de la mesa. Aprovechó que todos la miraban y disimulando debido a las ...
... “descargas” del pícaro de su hijo, alzó la copa. —Vamos, todos de pie. Brindemos por este año. —todos la siguieron. Incluso Lucas dejó a un lado el mando, de momento…— Que el próximo año sea mejor, aunque no es muy difícil. Y sobre todo, que no nos falte el amor de la familia, que es el más importante de todos. —¡Amén! —terminó por decir Jaime a modo de broma. Todos bebieron, sobre todo Susana que con las vibraciones se había calentado demasiado, aunque el vino tampoco la hacía enfriar. Miró a su hijo, como jugueteaba con el mando dentro del pantalón y más allá, en la parte central, como un pene que conocía de maravilla rugía llamando su atención. Estaba grande, enorme, como a ella le gustaba. Tanto la del hijo como la del padre eran idénticas, “¿el tamaño del pene se hereda?” se había preguntado más de una vez. Lástima que su hija no hubiera heredado sus pechos. A Susana le parecían preciosos, eran del tamaño perfecto. Duros y a la vez suaves. Pero su hija siempre había querido tener los voluminosos pechos de su madre. Tan grandes, tan esponjosos, tan perfectos… o eso decían Lucas y Jaime. Estaba cada segundo más acalorada, el vibrador de su interior ahora le mantenía un leve ritmo al nivel dos, que no era intenso, pero si constante. No aguantaba seguir así por mucho tiempo, algún que otro sudor frío le recorrió la espalda y su rostro se comenzó a acalorar. —¿Qué os parece…? —se cayó en ese momento, Lucas había apagado el vibrador y para ella fue un alivio. ...