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La familia Polanco Llanera en Nochevieja
Fecha: 12/09/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... Humedeció los labios para hablar con más fluidez— este año fue algo atípico, que si pandemia, que si mascarilla… ya sabéis. He pensado, ¿si hacemos un cambio este año? Os propongo lo siguiente, ¿nos damos los regalos ahora? Los cuatro comenzaron a mirarse y ambos jóvenes alzaron los hombros en señal de acuerdo. No les importaba cuando recibirlos, solo eran unas horas de diferencias, el júbilo que tenían cuando eran más pequeños ya se había desvanecido. Jaime asintió mientras se limpiaba la boca por el jugo de la chuleta. —Pues si estáis de acuerdo, hecho. Lucas, ven conmigo a la buhardilla y los bajamos todos. El joven se levantó disimulando la tremenda erección que nacía entre sus pantalones. Menos mal que al llevar el pijama podía disimular lo que reptaba por su muslo. Siguió por las escaleras a su madre, las subía deprisa como si al final de estas se escondiera algo suculento ¿quizá fuera así? Llegaron a su destino. Allí arriba, habían montado una pequeña sala que solían usar para ver películas. Solo contaba con un mueble acoplado al tejado que descendía de manera triangular y aparte de otras mesillas, un sofá grande para disfrutar de la televisión. Susana, ni se lo pensó. Simplemente corrió hasta el sofá, se quitó las zapatillas de casa y alzó su vestido. Lucas casi sin llegar a pasar al desván, veía a su madre en el sofá con el trasero elevado y una graciosa punta rosa saliendo del interior de su vagina. —Corre hijo, sácame esto por Dios… Su voz ...
... sonaba agitada, tremendamente excitada. Tenía un calentón digno de sus mejores noches y todo por culpa del dichoso aparato que zumbaba en su interior al accionarse. Lucas con rapidez y sin mucha delicadeza, tiró de la punta rosa y el juguete salió mojado, muy mojado. Lo admiró, como si se tratara de algo bello… y lo era, porque estaba recubierto de fluidos de la madre que tan fuertemente amaba. —¿A qué esperas? —dijo Susana apoyando las manos en el sofá y metiendo prisa a su hijo— méteme esa polla que has heredado ¡YA! Lucas no esperó, dispuso su pene y sin miramientos, entró dentro de su madre introduciendo cada uno de sus múltiples centímetros. Notó el final del sexo cuando su madre se encorvó y apretó los dientes sintiendo todo lo que había en su interior. Elevó algo más el vestido, para poder posar sus manos en la cintura de Susana y empujar con la fuerza que ella deseaba. Como una prensa hidráulica sus dedos se cerraron en torno a la pequeña cintura de su madre y esta sintió el calor de cada uno de ellos. —Lucas, dame que no lo aguanto —este obedeció a su madre y con fuerza y rapidez comenzó el coito— así, así. O me acompañabas tú o tu padre, pero creo que te lo has ganado. Me has puesto caliente durante toda la cena. —Más bajo, mamá, que te van a oír. El pene hacía su trabajo entrando en una dilatada vagina que le recibía con los brazos abiertos. Sus paredes estaban más que acostumbradas a semejante tamaño, si no era su marido, era su hijo quien la ...