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La familia Polanco Llanera en Nochevieja
Fecha: 12/09/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... penetraba y aquel volumen ya le era conocido. Lucas observó como el gran trasero de su madre se estremecía a cada entrada y como el rosado ano se abría cada vez que su pene horadaba el interior. —Susana, como favor personal, me vas a tener que dejar que un día te dé por el culo. —¡Ja! Igualito a tu padre. Como me metáis eso, me partís a la mitad, aunque un día tiene que ser el primero y oye… Una suculenta idea le surcó la mente mientras el pene de su hijo la hacía temblar con cada sacudida. Recordó el pequeño vibrador que reposaba al lado de la pierna de Lucas y… un pene de tales dimensiones, era una cosa… pero un juguetito, no la importaba. —Lucas, rápido, coge el vibrador —este se lo pasó y ella en un momento detuvo el coito— mójalo. —antes de que pudiera decir nada, se lo metió en la boca al joven y lo untó bien de saliva. Con el juguete más que lubricado, alcanzó su trasero y comenzó a insertarlo en su interior, haciendo que en menos de 5 segundos sus nalgas lo devoraran. —Dame el mando que no me fio de ti —era una broma, aunque sabía que dejando a su hijo, iría a por el máximo nivel de primeras. El coito prosiguió con duras entradas mientras el vibrador comenzaba su sonido zumbador en el interior del trasero. El placer era inimaginable, algo que Susana pocas veces alcanzaba, muchas veces no tenía tiempo para disfrutar de preliminares, sin embargo, esta vez con el calentón de la cena, estaba a punto. El pene comenzó a entrar con extrema rapidez, ...
... golpeando lo más profundo de su cavidad y después saliendo casi en su totalidad para repetir el proceso. Era como le gustaba a Susana y Lucas lo sabía muy bien. —Ya acabo, mi vida, ya acabo —susurró ella subiendo al nivel ocho. —Joder, me estaba aguantando, también me corro —le respondió su hijo entre dientes. —Fabuloso —colocó el vibrador a nivel nueve, por miedo a que el diez llegara a doler. —¿Mi leche dentro, mamá? —Hoy si mi vida, hoy si… ¡Por dios! Qué suerte con semejantes pollas… otro día dejo que te corres en mis tetas, lo prometo. Pero hoy lléname. ¿Hace cuánto que no te corres? —Ya no me dejas masturbarme… —bufó como un animal— estoy ya. Llevo desde… ¡Oh, sí! Desde que me la chupaste o sea que tres días. —Bendita sea lo que viene… ya… ¡YA VOY! Susana resopló lo más bajo que pudo y sintió como en su interior un cúmulo de sensaciones se agolpaban. Por una parte la vibración del trasero la hacía que las piernas le temblaran y en el interior de su vagina una concentración de placer estaba a punto de estallar. Además no era ella la única que gozaba. Sintió como la tremenda polla se inflaba como loca queriendo descargar su ardiente néctar. Ella fue la primera en terminar. Puso en blanco los ojos, apagó el vibrador y con sus uñas se aferró al sofá para no salir volando del placer. Las venas del cuello se le inflamaron hasta casi ahogarla y reprimió un grito que hubiera alterado a todo el barrio. Pensaba que había tocado el cielo, pero solo era la ...